A casi tres años de su fallecimiento, recuerdan al escritor y cronista Armando Jiménez

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El albur es un ajedrez mental que requiere mucho vocabulario y el conocimiento de los verbos en todas sus conjugaciones posibles, decía el escritor Armando Jiménez.

Fallecido en julio del 2010, el autor de Picardía mexicana, libro que hasta el momento ha superado las 100 ediciones y más de 4 millones de ejemplares vendidos, fue recordado este martes 19 de marzo en la Capilla Alfonsina en el evento “Literatura transgresora: mesa sobre Armando Jiménez”.

Para Alfonso Hernández, cronista del barrio de Tepito, el albur “es tan adictivo como la mariguana, tan peligroso como el alcohol, la causa de una disputa, el experto en descifrar tabúes; el albur es el asomo al hedonismo de la decadencia, el albur es el buscapiés de cualquier complejo, es el antídoto contra el síndrome cerebral por desorden afectivo y hasta el más osado transgresor de la moral y la mojigatería”.

Comentó que si hay alguien que supo valorar y rescatar todo esto, fue Armando Jiménez, para quien  nuestra picardía es un código complejo que le es ajeno y extraño a la ciudad fragmentada.

“Para él, la picardía, el caló, la tatacha y el caliche se configuraron como postulados claves, que jocosamente renombran el significado y los significantes de las palabras surgidas del mestizaje que aunque marginado, se recreó en cada espacio vital de la barriada”.

Hernández consideró que es por eso que Tepito se manifiesta como una de las cunas del albur, en donde desde hace varios años se imparten diplomados de albures acreditados por Conaculta/INBA.

Adelantó que el próximo diplomado iniciará el 16 de mayo y consta de cuatro sesiones de  dos horas cada una, en donde los libros de Armando Jiménez se convierten en una referencia básica, como es el caso de Picardía mexicana, publicación que reúne las expresiones populares, los dichos mexicanos y la forma de expresarse con doble sentido.

Ante la presencia de Stasia de la Garza, Coordinadora Nacional de Literatura del INBA y la lingüista Concepción Company, el también director del Centro de Estudios Tepiteños aprovechó la ocasión para ofrecer a los asistentes el Silabario Alburero Básico de la A a la Z, que provocó asombro y risas ante frases llenas de ingenio.

“El albur fino no permite las malas palabras, es espontáneo y tiene cierta malicia que ya se está perdiendo porque la gente se ríe de cosas cada vez más simples”.

De acuerdo con la lingüista y filóloga, Concepción Company, el mundo del albur es exclusivamente de México:

“Es algo de lo que debemos estar orgullosos y además fomentarlo y cuidarlo porque es altamente identitario de los mexicanos, no existe en Centroamérica, no existe en España o ningún país hispanohablante”.

Por lo tanto, destacó que no se entiende lo que es el albur si no se ha vivido en México, pues es patrimonio de nuestra cultura.

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