martes , noviembre 24 2020

Conocer las enfermedades del cerebro mitigará sus efectos y costos

Las enfermedades del cerebro aumentan, tal es el caso del mal de Parkinson, mismas que son costosas, por lo que en la medida que éstas se conozcan se podrán mitigar sus efectos y costos, indicó el doctor José Ramón Eguibar Cuenca, investigador del Instituto de Fisiología de la BUAP.

La interacción de los procesos, robótica, sistemas distribuidos y videojuegos, son algunas de las aplicaciones de la neurociencia, donde los científicos –sobre todo biomédicos- aprovechan conocimientos de física y matemáticas para explicar los fenómenos fisiológicos, enfatizó el también Secretario General de la Institución.

Al participar en la Semana del Cerebro, que se realiza en el auditorio de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas con el propósito de difundir a la población en general la importancia de su estudio y sus alteraciones, señaló:

“Existen determinadas regiones del cerebro que determinan el movimiento”, las cuales se estudian para fabricar dispositivos mecánicos que ayuden a las personas con discapacidad, puesto que su funcionamiento es por estímulos cerebrales.

En su conferencia titulada “Interfaces mente-cerebro”, el investigador explicó los mecanismos del sistema nervioso central en el control del movimiento, donde para entender detenidamente el tema, abordó el concepto de reflejo el cual fue planteado por René Descartes.

Los nervios llevan los impulsos eléctricos al cerebro, quien da respuesta a un estímulo, por ejemplo frío o calor. Éstos no sólo se producen en la rodilla, sino también en el codo y en otros lugares del cuerpo. “Su tiempo de respuesta es de aproximadamente de tres a cuatro milisegundos”.

Eguibar Cuenca expuso que la neurona motora se vincula con el músculo para producir el movimiento. Algunas fibras del músculo son más resistentes que otras, lo cual facilita que determinadas personas tengan capacidad para correr, sobre todo si tienen ascendencia africana.

El patrón de motor para la acción de caminar en los mamíferos es generado a nivel espinal. La actividad en las neuronas en la corteza cerebral está modulada por el sistema visual para adaptar los movimientos del caminar, es decir, si se ven obstáculos en el camino esta información se envía al cerebro para que la codifique y envíe una respuesta motora.

Así las señales provenientes del tallo cerebral y de la corteza motora, agregó, inician la locomoción y ajustan los movimientos inmediatamente necesarios. “Cada vez que hay alternancia se habla de marcha, principio que los mecatrónicos han intentado aplicar en la elaboración de sus dispositivos”.

La dirección del movimiento se codificada en la corteza motora por el patrón de actividad de una población completa de células, “de esta manera existe una estrecha relación entre lo que planean las células y lo que sucede, lo que se traduce como un vector de dirección y velocidad de desplazamiento”, concluyó.

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