lunes , noviembre 23 2020

Cuidar en esta época la alimentación de las mascotas y no dejar al aire libre

 

 

 Dejar los alimentos a la intemperie, la principal causa
Dejar los alimentos a la intemperie, la principal causa

Los problemas digestivos en las mascotas, principalmente en perros y gatos, son más comunes en época de calor, debido a las condiciones del medio ambiente que favorecen la diseminación de virus y bacterias, indicó Álvaro Oidor Méndez, coordinador del Hospital Veterinario para Pequeñas Especies de la BUAP.
Señaló que una de las principales causas que provocan dichos padecimientos es dejar los alimentos a la intemperie, porque al no retirarlos se humedecen, oxidan y pierden sus características nutricionales, además de que propagan la aparición de hongos al descomponerse rápidamente.
Comentó que incluso hay gente que coloca en un recipiente leche u otros alimentos que una vez en descomposición son ingeridos por las mascotas, lo que les provoca problemas digestivos; en otros casos se les deja la comida en el jardín atrayendo a los roedores que circulan por la casa y que pueden comer en el traste de la mascota o evacuar en él, trasmitiendo así la bacteria de Leptospira, «la cual es peligrosa para el perro ya que causa insuficiencia renal hepática, problemas digestivos y es transmisible al ser humano».
Ante ello una recomendación del médico veterinario es que a las mascotas se les sirva la ración correspondiente de alimento para que se la coman en el instante y después retirar el plato.
Otra enfermedad altamente contagiosa en perros y otros cánidos, transferida por contacto, es el parvovirus, que afecta el aparato digestivo y conduce a la muerte.
En ambos casos los síntomas más comunes en las mascotas son vómitos, «se rehúsan a comer, tienen heces flojas, diarrea y dolor abdominal, en este caso lo fundamental es acudir inmediatamente con el veterinario», remarcó Oidor Méndez.
Un consejo más es no exponer las mascotas al medio ambiente sin vacunas, principalmente cuando son cachorros; no llevarlos a los parques sin control, donde pueden comer pasto y restos de comida ingresando así virus y bacterias. Igualmente es necesario controlarlos con correas o pecheras cuando salgan a la calle.
En cuanto a las vacunas el especialista puntualizó que éstas deben ser anuales en los adultos y en cachorros con más frecuencia, se inicia con la de moquillo y después todas las demás, para fortalecer así su sistema inmunológico.

 

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