jueves , abril 15 2021

En un principio, cuando era pequeño, tenía un sueño: pisar un escenario, cantar mis canciones: Luis Álvarez El Haragán

La música de El Haragán y Compañía la cual escaló rápidamente las listas de popularidad en las calles, callejones, combis, tianguis, camiones y el metro al retratar en sus letras el devenir y vida diaria de las personas y los barrios, formó parte de la sesión de escucha del ciclo Iconos del rock mexicano con la presencia de Luis Álvarez El Haragán.

En una velada musical repleta de rock y anécdotas, la noche del 29 de enero en la Fonoteca Nacional del Conaculta, el músico originario de Tlalnepantla, estado de México, acompañado por el periodista Ricardo Bravo, realizó un recorrido musical por la discografía de la agrupación, cuya fama se extendió de boca en boca a inicios de la década de los noventa.
«En un principio, cuando era pequeño, tenía un sueño: pisar un escenario, cantar mis canciones. Me imaginaba tocar en el asta bandera de la colonia en donde vivía en Tlalnepantla y lo hice. Conquisté el municipio, ciudad Neza, después el Distrito Federal, hasta que El Haragán se escuchó en todo México y Estados Unidos. Realmente he sobrepasado ese sueño, estoy satisfecho en ese sentido», compartió el músico ante una joven audiencia que llenó el patio principal y la sala Murray Schafer del recinto cultural.
En la sesión musical, el artista con 22 años de trayectoria recordó cómo fue que llegó a grabar su primer material discográfico, la conformación de su banda, la búsqueda de su estilo musical y el origen del nombre de El Haragán.
«Ricardo Barrón organizaba eventos de música popular en Tlalnepantla, en los que participé con algunas de mis canciones, entre ellas El Haragán. Él, al anunciarme, me presentó bajo ese nombre y se me quedó. Luché por quitármelo durante un año, se lo quise cambiar por Los amigos de Lucas, Los de abajo, La urbe, Luis Álvarez y su banda, pero no funcionaron quedándome finalmente como El Haragán y compañía».
En el evento, donde se escucharon las canciones El no lo mató, Aburrida la vida, En el corazón no hay nada, Extraña sensación, Toque de queda y El blues de Cris, el artista galardonado con el premio a Nuestro Rock por mejor grupo de rock en 1998, habló sobre su primer trabajo musical Valedores juveniles, realizado en 1990, del que dijo, fue una producción espontánea, fresca y sin arreglos en la que se retrató el momento de su adolescencia integrado por 10 canciones que hasta la fecha le ha abierto las puertas en México.

 

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