La diabetes mellitus es una enfermedad crónica degenerativa que se origina a partir de un descontrol metabólico en el cual el páncreas no produce la suficiente insulina para controlar el exceso de glucosa en la sangre.
Araceli Hernández Gómez, nutrióloga del Hospital General Regional No. 36 «San Alejandro» del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Puebla, mencionó que la disciplina en la dieta es fundamental para que el paciente diabético mantenga niveles adecuados de glucosa en la sangre, especialmente el disminuir significativamente los azúcares simples que se presentan por ejemplo en mermeladas, almíbar, miel, refrescos o bebidas dulces.
De acuerdo con la especialista, una persona con diabetes debe evitar saltarse una comida del día. Lo recomendable es que además de los tres alimentos diarios se ingieran colaciones entre cada alimento. Estas tienen que ser ligeras y pueden incluir alguna fruta, verdura, yogur descremado, gelatina especial para diabético.
Recomienda que en el desayuno se incluyan lácteos, cárnicos, fruta, verdura y una porción de tortilla o pan. Para la comida se recomienda empezar consumiendo fruta, sopa de verduras, carne con ensalada y una tortilla integral, además de tomar suficiente agua simple. La cena debe ser ligera pero debe incluir la mayor parte de los grupos alimenticios.
Indicó que las harinas y las grasas, especialmente las de procedencia animal, también hay que controlarlas. Por ello, las personas con diabetes deben moderar el consumo de alimentos con alto contenido de grasa como las carnitas, chalupas, empanizados y alimentos fritos.
No abusar del consumo de carne. En la comida se recomienda consumir un bistec no mayor a la palma de la mano y retirarle la grasa extra; en el caso del pollo hay que retirar la piel.
Los medicamentos o la insulina para controlar la diabetes deben tomarse o aplicarse junto con los alimentos.
Algunos diabéticos acostumbran a tomarse en la noche su pastilla para la glucosa con su café, pero lo que sucede es que el medicamento actúa durante la noche o la madrugada y provoca una descompensación. En estos casos, el paciente diabético suele despertar con mucha hambre porque se les bajó el nivel de glucosa y el paciente tiende a desayunar en exceso.
«Cuando un diabético se aplica la insulina y no desayuna, por ejemplo, puede sufrir una descompensación tan fuerte que tienen que hospitalizarse», dijo.
Finalmente, mencionó que el plan de alimentación de una persona diabética se debe combinar con por lo menos 30 minutos de ejercicio moderado al día.










