jueves , julio 2 2020

Hugo Oliveras subcampeón de la Súper Copa Mercedes Benz 2019

  • El piloto del HO Speed Racing y el recuerdo de una temporada 2019 que todos añoran

Hace un año se presentaba con bombo y platillo el regreso de la Súper Copa a las filas de los campeonatos automovilísticos nacionales y en donde el piloto Hugo Oliveras sobresaldría a lo largo de la temporada 2019.

Ocho serían las fechas en las que experimentados pilotos se disputarían el codiciado trofeo de campeón y que solo se correrían en los circuitos del país.

Este sería el campeonato que el piloto de la escudería HO Speed Racing aprovecharía para afianzar lo realizado desde hacía ya una década en NASCAR Peak México Series sobre su Dodge #11 de Monster Energy – 3M – Quaker State – Freightliner.

“Lo que más me motivó para formar parte de Súper Copa Mercedes Benz, fue que correríamos sobre los autos más veloces y con mayor tecnología que llegaban a México en las últimas décadas”, declaraba Hugo Oliveras.

Entre contratiempos se realizó la tan ansiada primera carrera de la temporada pues los V8 en los que correría la categoría estelar son “autos arreglados” cuyas piezas venían de Estados Unidos, Australia y varios países europeos. Estos cuentan con más de 550 caballos de fuerza con tecnología de punta, con los cambios en el volante, una telemetría y una electrónica muy avanzada, lo que tenía orgullosos a los pilotos.

El 29 de junio de 2019, luego de un largo día, inició oficialmente la Súper Copa 2019, en el Autódromo Ecocentro de Querétaro. “El equipo HO Speed Racing tuvo dos semanas de trabajos forzados para terminar el auto y por fin pudimos probarlo, las primeras prácticas fueron la fase de prueba y error”, decía entonces Hugo.

El sábado fue para los participantes un día de pruebas tras pruebas, lo que llevó a los jueces a tomar la decisión de no realizar la carrera de clasificación.

Ya para el domingo ondeaba la bandera a cuadros y el driver del Mercedes Benz #11 de Quaker State – Freightliner – Monster Energy – Potosinos hizo un gran trabajo al mantenerse en el cuarto lugar.

Sin embargo, con 17 vueltas menos, tuvo que abandonar la competencia por un fallo de gasolina. “Estas eran de las cosas que podían pasar en este fin de semana con un auto completamente nuevo”, dijo Oliveras tras concluir esa primera fecha.

Semanas más tarde con condiciones casi de igualdad entre los vehículos participantes, en Aguascalientes logró su primera bandera a cuadros en este campeonato. “Traíamos un ritmo muy bueno; empezamos a rebasar a uno por uno hasta llegar al primer lugar, nos colocamos en la punta y ya no perdimos la posición”, comentó.

Ahí iniciaba la racha ganadora del Mercedes Benz #11 de Quaker State – Freightliner – Monster Energy – Potosinos. Para la tercera fecha, en León, Guanajuato, volvió a subir al pódium, aunque ahora lo hacía en la segunda posición.

Nada emociona más a los pilotos profesionales que el correr que en su ciudad natal y sentir el apoyo incondicional de sus fans. El Autódromo Hermanos Rodríguez era el escenario en el que Hugo Oliveras esperaba dar un gran espectáculo sobre su bólido. Sin embargo, una fuerte lluvia veraniega impidió la realización de la carrera, que fue pospuesta.

Un par de semanas más tarde, en Monterrey, Nuevo León sube de nuevo al pódium tras concluir en tercer lugar. Por momentos, Oliveras recorrió la pista neoleonesa a muy poca distancia del puntero, menos de medio segundo fue la diferencia entre ambos.

De ahí salió con “una espinita clavada” pues ya se estaba peleando el primer lugar, pero “cometí un error que hizo que se trompeara el coche perdiendo una posición mandándonos al tercer lugar”.

El primer fin de semana de octubre, San Luis Potosí recibía lo que se estaba convirtiendo en una fiesta de la velocidad. Hugo arrancó en la tercera posición, inició con una muy buena largada que le permitió dominar a sus contrincantes, pero luego de detectar una falla en su V8, entró a pits y de ahí ya no salió.

“Tuvimos un problema de caja de velocidades en el warm up, que no pudimos arreglar. Hicimos todo lo posible por resolverlo y saliendo a la carrera ya veníamos en la segunda posición, recortando distancias para el primer lugar y volvió a fallar esa misma caja de velocidades”.

En Guadalajara se definiría el campeonato. En esa séptima fecha se cancelaría la carrera de clasificación debido a la pertinaz lluvia que cayó sobre el Autódromo de Toluquilla, así que los jueces tomaron una decisión acertada para procurar la integridad de todos los pilotos.

Para esta carrera Hugo Oliveras obtuvo la pole position. Sobre su Mercedes Benz #11 de Quaker State – Freightliner – Monster Energy – Potosinos, se mantuvo como líder durante la mayor parte de la carrera; pocos minutos antes de que ondeara la bandera a cuadros se siguió de frente y quedó atorado en el pasto, situación que lo relegó.

Aun así, seguía en la segunda posición de campeonato; la pelea se ponía más reñida y ya tenía la mirada puesta en Puebla a donde iba a llegar con la frente en alto para tratar de ganar las dos últimas carreras y quedar en un mejor lugar dentro de esta justa deportiva.

La final de la Súper Copa Mercedes Benz estaba a la vuelta de la esquina, el autódromo de Puebla y su gran afición ofrecían el escenario ideal para cerrar con broche de oro la primera temporada.

Sin embargo, para Hugo Oliveras la situación daría un vuelco inesperado. El piloto que tuvo un gran desempeño durante el campeonato se vio obligado a cederle el volante del Mercedes Benz a su compañero de escudería Santiago Tovar debido a un problema de salud que lo aquejaba.

Esa fue la decisión más difícil de tomar, pero la más acertada. Así, Tovar correría una doble fecha; con la primera se repondría la cancelada en Ciudad de México y después llegaría la final, así que en la clasificación consiguió las posiciones de salida 2 y 3, respectivamente.

En su debut sobre el V8 de Hugo Oliveras, Santiago se llevó la bandera a cuadros y para la final cerró en tercer lugar, logrando de esa forma consolidar el subcampeonato para su coequipero.

Así, luego de un serial lleno de emociones, triunfos y sinsabores, el propietario de la escudería HO Speed Racing cerraba la temporada 2019 de la Súper Copa en un honroso segundo lugar, el cual defenderá durante este 2020 e incluso está trabajando arduamente para ser el nuevo campeón de la categoría estelar, la Mercedes Benz, donde ahora defiende los colores de sus patrocinadores Quaker State, Freightliner, 3M y Monster Energy.

Solo habrá que esperar a que el país recupere la normalidad para que los motores vuelvan a encenderse para deleite de los pilotos, de sus fans y de sus patrocinadores.

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