martes , noviembre 24 2020

La Investigación debe compartirse para contribuir al desarrollo

Si los resultados de una investigación no se comparten, no se genera ningún cambio, ni se contribuye a resolver una problemática, afirmó Karla Villaseñor Palma, docente e investigadora del Departamento de Pedagogía Sistemática Social de la Universidad Autónoma de Barcelona, España.

En el auditorio Elena Garro de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, como parte de las actividades académicas de la Licenciatura en Procesos Educativos, la ponente impartió la conferencia “La disposición comprensiva: cómo elaborar proyectos de investigación en el ámbito educativo”.

Compartió su experiencia en la elaboración de proyectos de investigación, desde el planteamiento de una pregunta, tipo de metodología a utilizar, hasta cómo dar a conocer resultados de investigación para que tengan un efecto en la realidad.

Tras mostrar algunos organismos que impulsan proyectos de investigación en México como el Conacyt o la Academia Mexicana de Ciencias, entre otros, Villaseñor Palma presentó tres aspectos básicos para presentar un proyecto de investigación: un investigador principal, un grupo de investigación y un proyecto.

Dicho proyecto, resaltó, debe implementar investigación más desarrollo y de preferencia sumar la innovación (I+D+I), que en países como España responde a líneas estratégicas y es desarrollado por grupos interdisciplinarios de diversos países que integran su trabajo en torno a un gran proyecto.

Para ello trabaja en la investigación sobre atención y educación a la primera infancia, la cual surgió debido a que la mayoría de organismos internacionales declaran que no hay indicadores claros para poder recoger el impacto de la atención y educación en primera infancia.

La investigadora mencionó que, si bien, se sabe el número de analfabetas que hay en un país o la cobertura en educación primaria, si se pide a los gobiernos informar el nivel o calidad en la atención en la primera infancia la información se desconoce.

“Por ello propuse construir indicadores en torno a la primera infancia, en el caso de México no están definidas, vi un área de oportunidad para presentar una propuesta de indicadores en educación inicial a través de la Comisión Nacional de Fomento Educativo (Conafe), un modelo de indicadores de buenas prácticas en atención a la primera infancia en el estado de México”.

Señaló que dichos indicadores son tipo de comunidad, población, índice de maternidad, de marginación, cobertura de salud, de asistencia, condiciones de vivienda, de programas, instalaciones, espacios, formación de quienes atienden a la población en este caso mamás y sus hijos de 0 a 3 años que asisten a las sesiones de Conafe.

Abundó que toma en cuenta indicadores familiares, condicionantes, es decir donde trabaja, su acceso a la salud, a la educación, que la mama sepa atender al niño, indicadores que al final buscan que niños de 0 a 3 años estén mejor preparados para poder ingresar a la escuela primaria o kínder.

“Que los niños puedan entrar en mejores condiciones porque un niño desnutrido que nunca ha tenido un lápiz, un color un globo ha convivido con otros cuando llega a la primaria está en desventaja con otros niños que si lo han tenido y ello a la larga genera deserción escolar”.

Por último mencionó que su estudio inició en octubre de 2009 y concluye en mayo del 2013, actualmente desarrolla investigación en Puebla con el apoyo del Conafe en el estado.

 

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