miércoles , noviembre 25 2020

PEF 2021: las prioridades de Morena

ADRIÁN SALAZAR.-

Sin duda alguna, cada vez más se hace más evidente que el interés verdadero del actual gobierno de nuestro país, en manos de Morena, no es “primero los pobres”, como lo presumió en su campaña electoral para ganarse la voluntad popular y llegar así a controlar el poder político de la nación.

En días recientes, se aprobó el Presupuesto de Egresos de la Federación 2021, el tercero que propone el presidente de la República Mexicana, Andrés Manuel López Obrador, y el tercero que avala la Cámara de Diputados, en su mayoría morenista, dejando de lado, por tercera vez, los intereses de la clase proletaria, de los millones de pobres de México, del sector humilde y trabajador que, con su esfuerzo, desgaste y sudor diario, genera esos millones de millones de pesos que no ven de regreso en beneficios para él y su familia.

Sin temor a equivocarme, puedo asegurar que muchos sectores, que debieran recibir un importante fortalecimiento económico para poder cumplir su función y ayudar en buena medida, por lo menos bajo los estándares planeados, han sido lacerados por el gobierno de Morena que cada vez reduce más y más el erario destinado para la población sin plantear claramente el destino del mismo.

Por ejemplo, en lo correspondiente al sector agropecuario y al medio rural, desde que se promulgó (2001) la Ley de Desarrollo Rural Sustentable (LDRS) y se creó (2003) el Programa Especial Concurrente (PEC), lo relacionado al medio rural se presupuestó en este programa. Primero, del 2004 al 2015, hubo una tasa de crecimiento media anual de 5.3%, después, a partir de 2015, inició la caída del presupuesto destinado a una tasa anual del 5.1%. Ahora, del 2018 al 2021, la tendencia continua en la senda de los recortes: lo asignado disminuyó en 9.3% en estos años, provocando un impacto negativo y directo en los ingresos y bienestar de las familias beneficiarias de los programas integrados en el PEC, además de frenar el crecimiento y desarrollo económico de las zonas rurales al deteriorarse los servicios educativos, de salud y alimentación, y al no construir nueva infraestructura social y productiva. La consecuencia inevitable es el estancamiento de la productividad en el campo, arraigando así, la pobreza y marginación en las zonas rurales.

Hablando de educación, el presupuesto programado en el PEF 2021 es de 338 mil 46 millones de pesos, 5.4% del gasto neto total, lo que representa un aumento nominal del 3.6% y 0.4% en términos reales respecto al presupuesto previo. Aunque estos recursos asignados al Ramo 11 en su conjunto se reparten en cuatro funciones, la que recibe una mayor parte es la destinada a actividades de educación al concentrar el 93.1% del presupuesto total del ramo.

Sin embargo, lo que se puede prever con este nuevo presupuesto, no es muy alentador para el sector educativo mexicano en su conjunto, primero que nada, porque mantiene y ahonda el esquema que prioriza los niveles superiores por sobre la educación básica, después porque se disponen menos recursos para escuelas y maestros, y menos recursos específicos para diversos grupos vulnerables.

Pero eso sí, se destinan más recursos a transferencias directas. Es decir, se está vulnerando al sistema educativo para transferir el dinero a los estudiantes, lo que se presenta como un problema porque las acciones en beneficio de una parte van en detrimento de todo el sistema educativo. Este presupuesto proyectado para el 2021, repite los fallos de presupuestos pasados y genera nuevas debilidades, sin que exista un mejoramiento de las condiciones que beneficien a los estudiantes.

Respecto a los programas sociales, que recibieron un incremento nominal de 4.69%, mientras que el incremento real fue de 0.047% con respecto al PEF del 2020. Aquí se presupuestan 16 programas; se eliminaron Fomento a la Participación Ciudadana; Programa al Fomento a la Economía Social; Programas del Fondo Nacional de Fomento a las Artesanías y Subsidios a Programas para Jóvenes y por el contrario se agrega el Programa de Apoyo para Refugios Especializados para Mujeres Víctimas de Violencia de Género, sus Hijos e Hijas. ¿Recuerda la austeridad republicana?, aquí tenemos una muestra más de su aplicación, característica propia del gobierno de López Obrador, pues cuando llegó existían 25 programas sociales.

Ítem más. Existen otros programas a los que se les va recortando el presupuesto, como a los programas Evaluación de los Programas Sociales, y el de Bienestar de las Personas en Situación de Emergencia Social y Natural, a los que se les ha quitado una cuarta parte de su presupuesto; al programa Actividades de Apoyo a la Función Pública y Buen Gobierno, más de la mitad. Pero, el 94.6% del presupuesto de este ramo está destinado a los programas Pensión para el Bienestar de las Personas Mayores, Sembrando Vida y Pensión para Personas con Discapacidad Permanente con un 71.2, 15.2 y 8.1 por ciento, respectivamente.

Para el mandatario federal, la recuperación económica vendrá “desde abajo”, es decir, considera a los programas sociales como sustento de la recuperación económica mediante su incidencia en el consumo, quizá sea por eso que recarga el gasto público en estos programas. Sin embargo, esta estrategia que apuesta a que el mercado responda por sí solo al estímulo de la demanda del mercado interno, parece ignorar la grave laceración que ha provocado en años anteriores la crisis al aparato productivo, principalmente a las personas de los grupos vulnerables y que no se contabilizan en la lista de beneficiarios de los programas de asistencia social.

Pues bien, con un Gobierno Federal que ha demostrado sus prioridades en el vasto mar de necesidades y carencias en el que nos ahogamos lo mexicanos, los poblanos hemos sido también afectados por partida doble, en primer lugar, por los recortes generales y en segundo, porque se recortó en 6.73 por ciento el presupuesto designado para nuestro estado, es decir, 6 mil 379.9 millones menos que el año pasado.

Pese a que Puebla tiene un gobierno morenista y el coordinador de la bancada de Morena en San Lázaro y presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Ignacio Mier Velazco es poblano, se consumó el recorte para nuestro estado, avalado por los diputados federales. Con esto, Puebla dispondrá de 83 mil 259.3 millones de pesos por Participaciones (Ramo 28), Aportaciones (Ramo 33) y otros convenios.

Todo esto se da en un contexto social muy deteriorado en todos los sentidos, principalmente económico, que ha ido exacerbando el problema de la desigualdad social, la cual, perjudica el crecimiento económico de cualquier sociedad al privar a los pobres de la capacidad para mantenerse saludables y acumular capital humano, generando inestabilidad política y económica. Esta desigualdad proviene del mercado, que hace permite una injusta repartición de la riqueza y no existe, por parte de Morena a ningún nivel, propuesta para que ello cambie.

Los programas implementados por el Gobierno Federal son meramente mejoralitos. Mientras el mercado siga siendo el responsable de asignar los recursos, la desigualdad, muy a pesar de las ayudas del gobierno, seguirá su curso ascendente. En suma, las transferencias monetarias, a pesar de ser necesarias, no tienen la capacidad de sostener el crecimiento económico, ni la recuperación productiva, ni el consumo, ni la erradicación de la desigualdad. Tal como lo ha dicho, desde hace 46 años, el Movimiento Antorchista Nacional.

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