jueves , diciembre 3 2020

Por prudencia Blanca Alcalá debe dejar la candidatura al Senado para rendir cuentas por el caso WAL-MART de La Margarita.

Está muy claro que Blanca Alcalá es amante del soborno y que, por eso, no es apta para ocupar cargos públicos; porque si como presidenta municipal cayó en esa tentación, en contra del interés del municipio y de sus habitantes;  si llagase a ocupar el cargo de Senadora de la República también se dejaría sobornar en contra del interés de la nación y de los mexicanos.

El soborno a Blanca por Wal- Mart para instalar una sucursal en la Margarita es sólo una más de sus aficiones en su amplio catalogo de corruptelas a las que se dedicó siendo presidenta municipal de Puebla. No obstante, si en ella no cabe el mínimo necesario de prudencia para dejar la candidatura, entonces habría que preguntar a los ciudadanos si están de acuerdo en que continúe su carrea de corrupción y soborno.

Blanca Alcalá está como candidata a Senadora, pero tiene cuentas pendientes con Órgano de Fiscalización Superior; con la Auditoría Superior de la Federación; y con los habitantes del municipio de Puebla. Sólo por el ejercicio fiscal 2010, tiene observaciones por más de mil millones de pesos; además de otro monto similar que este Ayuntamiento le observó en el dictamen de la entrega-recepción; así como lo que falta de cuantificar por los ejercicios fiscales 2008,2009 y 2011. En este último, además, se gastó 514 millones de pesos en sólo un mes y medio.

Sería una burla que con su incontenible propensión a la corrupción y el soborno, Blanca Alcalá no dejara la candidatura por el Senado. Por el bien de México y por el bien de Puebla, Blanca debe renunciar a la candidatura.

Casi para finalizar su administración, a través de la Secretaria de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, puso en marcha la campaña que rezaba: «La honestidad es tarea de todos»; entonces, aunque sea por única vez, que sea congruente renunciando y que rinda cuentas.

 

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