viernes , diciembre 4 2020

Presenta Enrique Doger propuesta de seguro de desempleo para mujeres

La mejor forma de celebrar a las mujeres es aportando elementos necesarios en la generación de mejores condiciones de vida, haciendo a un lado la violencia, la discriminación o el maltrato, aseguró el diputado priista Enrique Doger Guerrero al presentar un punto de acuerdo para la creación de un seguro de desempleo.

En su exposición dijo que a pesar de múltiples acciones de diferentes niveles de gobierno, en nuestro país no existe una verdadera política de igualdad de oportunidades, menos aún en materia laboral en el que se ha mantenido la división sexual del trabajo y los patrones socioculturales discriminatorios.

A nombre de los diputados del Partido Revolucionario Institucional, Doger Guerrero propuso crear un seguro de desempleo para mujeres, como un sistema de protección a desempleadas, consistente en una pensión mensual equivalente a 60 días de salario mínimo vigente en el Estado de Puebla, además de otro tipo de apoyos en especie, bolsa de trabajo y en su caso, capacitación.

Éste seguro deberá entregarse a la beneficiaria por un periodo de 6 meses, mismo que podrá prorrogarse hasta por una vez más en forma inmediata si a partir del 4 mes de estar disfrutando la pensión accede al sistema de capacitación especializada para reorientar sus aptitudes laborales  la búsqueda de empleo, en los términos que se planteen por el Sistema Estatal de Empleo.

Las beneficiarias deberán ser las trabajadoras desempleadas habitantes en el Estado de Puebla, mayores de 18 años que hayan perdido su empleo. Deberán haber laborado previamente a la pérdida del empleo para una persona moral o física con domicilio fiscal en cualquier parte del Estado de Puebla, al menos durante seis meses y no estar percibiendo ingresos económicos por concepto de jubilación, pensión, subsidio o relación laboral diversa, así como ser demandante activa de empleo.

El expresidente municipal de Puebla mencionó que uno de los retos que tenemos es garantizar espacios laborales para las mujeres, porque muchas de ellas son el sostén de la familia y cuando se enfrentan al despido no sólo se queda en la indefensión ella, sino sus hijos.

Incluso el legislador presentó una serie de datos como el Censo de Población y Vivienda 2010, en donde se expone que la experiencia de la pobreza es diferente para hombres que para mujeres, ya que 2.5 millones más mujeres que hombres viven en esa condición, o sea, contribuyen con 52% a la población pobre de nuestro país, careciendo de recursos necesarios para cuidar de su familia y no tienen poder económico para decidir sobre su propia vida y salud.

Dentro del rubro de pobreza femenina en México, el 53.78% corresponde a pobreza alimentaria y urbana.

La desigualdad de género reduce en 2.2% el índice de Desarrollo Humano en nuestro país.

En los últimos años se ha advertido la importancia del aporte de las mujeres a la economía al revisar el aumento del porcentaje de hogares sostenidos económicamente por mujeres: en el año 1976, 13.5% de los hogares mexicanos tenía jefatura femenina; para el año 2006 esta cifra se incrementó a 22.0% y actualmente es mayor al 30%.

En el año 2009 más de 721 mil mujeres realizaban 3 jornadas de trabajo, es decir, asumían el trabajo doméstico y contaban con 2 empleos. La condición de subempleadas se desarrollaba por lo general en la informalidad.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), del cuarto trimestre de 2007 elaborada por el INEGI, 8 de cada 10 mujeres subempleadas son madres; y 7 de cada 10 encontraron su segunda fuente de trabajo en la informalidad. Lo que representa cerca de medio millón de madres, 33% más que en 2005.

En cuanto a la calidad del empleo, en 2008 hubo 8 millones más mujeres que hombres que trabajaban y no contaban con seguro médico ni tenían derecho a una pensión, generando dependencia en su vejez.

Según cifras 1 de cada 4 patrones pide exámenes de embarazo a la solicitante de un empleo y el 40% de los mexicanos considera que las mujeres que quieran trabajar deben hacerlo en tareas propias de su sexo.

La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares 2008 del INEGI, ha revelado que la situación de desventaja económica de las mujeres respecto a los hombres se refleja no sólo en el mayor rezago en los indicadores de bienestar de ellas y sus hijos, sino, de forma preocupante en el menor acceso a los beneficios de programas sociales o de seguridad social, pues el 37% de las jefas de familia carecen de estos beneficios, en comparación con sus homólogos hombres (29%).

Finalmente Doger Guerrero reconoció la importante labor que llevan a cabo las mujeres en nuestro estado.

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