Actualmente la vida sedentaria, es cada vez más frecuente. Un individuo pasa sentado alrededor de 9.3 horas al día, incluso más de las que pasa dormido. Esto afecta no solamente a la población en general, sino también a las personas que padecen de alguna enfermedad reumática.
De acuerdo con el Dr. Julio César Casasola, médico reumatólogo adscrito al servicio de Reumatología del Hospital General de México, «El sedentarismo se asocia con algunas enfermedades crónicas y existen estudios que indican que el ejercicio mejora mucho la calidad de vida y la movilidad de pacientes que tienen alguna enfermedad reumática como la espondilitis anquilosante, padecimiento que afecta la columna vertebral, provocando fuertes dolores de espalda, y que tiene mayor incidencia en hombres jóvenes entre 18 y 30 años. En México los pacientes presentan estos síntomas desde los 14 o 15 años y son clasificados como espondilitis de inicio juvenil en un diagnóstico temprano.»
Dentro de los síntomas de la EA, el dolor de espalda es el más frecuente siendo un dolor que se presenta por la noche, que mejora con el ejercicio y empeora con el reposo, además de tener rigidez por la mañana persistente durante más de 3 meses. Aunado a esto, puede haber inflamación en las articulaciones afectando a otras estructuras como talones, rodillas y en algunos casos el ojo. «Por esta razón es de suma importancia que, en conjunto con un tratamiento médico, se lleve una terapia física supervisada por el rehabilitador o el terapista físico. Lo más recomendable es practicar natación, yoga, o tai chi, las cuales no tienen alto impacto en las articulaciones», recomendó el especialista.
El Dr. Julio César Casasola, indicó que desafortunadamente, el promedio de diagnóstico de estos pacientes es después de 10 años que inician la enfermedad. Con este tiempo de evolución, los pacientes llegan con el especialista con cambios estructurales tanto en la columna vertebral como en las articulaciones de la pelvis, que son casi siempre irreversibles.
«La ventana de oportunidad que se está buscando en los tratamientos» -comentó el doctor – «es que el diagnóstico se realice de manera más temprana a través de resonancia magnética y radiografías convencionales para poder tener una intervención terapéutica, y evitar en mayor medida, la progresión radiológica de estos pacientes.»
Las enfermedades reumáticas no se curan, solamente se controlan a través de un tratamiento integral. Por un lado está el tratamiento no farmacológico que engloba el ejercicio, terapia física, rehabilitación, así como grupos de autoayuda. Por otro lado, el paciente debe contar con un tratamiento médico, que disminuya el dolor y la inflamación. «En la actualidad existen otros medicamentos que bloquean las estructuras moleculares de la inflamación, llamada terapia biológica. Los pacientes al ser tratados con este tipo de terapia, tienen un porcentaje de mejoría muy alto, de un 60 al 80% , esto tiene un alto impacto en la calidad de vida y la capacidad funcional de los pacientes. Se están realizando estudios para saber si estos medicamentos podrán, algún día, detener por completo la progresión de la enfermedad», aseguró el especialista.








