Otros dos pacientes murieron por lo cual suman ahora 124 los fallecidos a causa de la explosión de un ducto en Tlahuelilpan, Hidalgo, hace dos semanas, confirmaron autoridades de esa localidad.
La noche del 18 de enero ocurrió la tragedia cuando unos 800 vecinos del lugar se lanzaron en masa para recoger gasolina de un chorro de siete metros de altura provocado por una perforación clandestina al ducto, que formó una piscina repleta de combustible.
De buenas a primeras esta se incendió y murieron al instante las 68 personas que estaban más cercanas al depósito a cielo abierto creado por los ladrones. Decenas fueron ingresados de urgencia en varios hospitales y 56 de ellas han ido muriendo poco a poco, y solo quedan una veintena de hospitalizados, muchos muy graves.
Dos personas han sido dadas de alta. Se han entregado solamente 16 cadáveres y hay más de 50 desaparecidos porque no han podido ser identificados por el estado de sus restos.








