Moscú.- El jefe del Servicio ucraniano de Seguridad, Valentín Naliváichenko, implicó al gobierno al revelar que sus tropas poseen el sistema coheteril con el que supuestamente fue derribado un avión malasio de pasajeros, sostuvo hoy una fuente militar rusa.
Naliváichenko afirmó en el canal 5 ucraniano que las fuerzas bajo su mando ya tienen establecidas las causas de la caída del avión Boeing 777 con 298 pasajeros a bordo, y aseguró que fue un misil del tipo Buk-M entregado por militares rusos a los milicianos.
Sin embargo, un portavoz del Estado Mayor de la Marina de Guerra de Rusia al que la agencia de noticias Novosti no identificó, descartó hoy que las Fuerzas Armadas de su país posean estos complejos coheteriles.
Al jefe de los servicios de inteligencia ucraniana se le escapó el hecho de que los misiles Buk-M modernizados están en el arsenal del Ejército de Ucrania, advirtió la fuente al aclarar que en Rusia no existe tal definición para los complejos Buk.
Rusia tiene Buk-M1-2 y Buk-M2, que son diferentes, explicó el oficial del Estado Mayor de la Armada.
Las respuestas confusas e incoherentes de Naliváichenko no dejan dudas de que el plan mencionado por él no fue diseñado en el propio Servicio de Seguridad de Ucrania, sino fue llevado por mentores occidentales, denunció la fuente.
El representante del Estado Mayor de la Armada recordó que una semana después de la tragedia, un miembro de la inteligencia de Ucrania «filtró» que ese día el Regimiento 156 de misiles antiaéreos, que dispone de los Buk modernizados, llevó a cabo el disparo no autorizado.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, general mayor Igor Konashenkov, denunció que Ucrania violó las normas internacionales en la investigación sobre el avión siniestrado.
Resulta sorprendente que en violación de las normas internacionales, en las pesquisas fueran empleados los flamantes investigadores del Servicio de Seguridad ucraniano y no expertos calificados, deploró el oficial.
Konashenkov criticó la actitud de los jefes de la operación represiva de las tropas al servicio de Kiev contra la población del sureste, quienes hicieron todo lo posible para impedir las tareas de la comisión de expertos internacionales en el lugar del siniestro.
El oficial sostuvo ante la prensa que en la cartera de Defensa de Rusia existe indignación porque el jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania pretende ahora implicar a militares rusos en esa tragedia.












