México.- Al cumplirse hoy 20 días de la desaparición de 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa, en el estado mexicano de Guerrero, el gobierno reconoció que desconoce su paradero, mientras siguen las investigaciones del caso Iguala.
La víspera el presidente Enrique Peña Nieto emitió un mensaje de aliento a los familiares de los desaparecidos, pero reconoció que las autoridades no dan con su paradero.
Mientras tanto se suceden las marchas y protestas en Guerrero y otras entidades del país, que se multiplican en esta capital.
Aunque se han encontrado fosas clandestinas, los restos hallados no corresponden a los 43 estudiantes de la escuela rural de Ayotzinapa, y las autoridades siguen sin poder responder a la opinión pública que demanda justicia y el regreso con vida de esos jóvenes.
Todo ello a pesar de que hay 22 policías de Iguala consignados, ocho integrantes del grupo criminal Guerreros Unidos detenidos, otros 14 policías del municipio de Cocula tras las rejas, y el alcalde, su esposa y el secretario de Seguridad de Iguala prófugos de la justicia.
Según versiones de prensa, el pasado 26 de septiembre, estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa se trasladaron a Iguala de la Independencia para realizar un mitin promotor de la marcha del 2 de octubre, que conmemoró 46 años de la llamada Matanza de Tlatelolco.
Los docentes afirman que cuando se retiraban, policías municipales dispararon contra los vehículos en los que se transportaban, con saldo de dos normalistas muertos.
Horas después, al ofrecer una conferencia de prensa, volvieron a ser atacados por las autoridades, que detuvieron a 43 jóvenes y los trasladaron en camionetas y patrullas.
Según trascendidos, los estudiantes habrían sido entregados a sicarios del cartel criminal Guerreros Unidos.
El equipo de fútbol Avispones de Chilpancingo también fue agredido y uno de sus jugadores falleció. El saldo de ese día fue de seis muertos, 16 heridos y 43 desaparecidos.
Tales incidentes han puesto en vilo al gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, del Partido de la Revolución Democrática, cuya renuncia piden sectores políticos y sociales.
Aguirre adelantó que solo dejaría el cargo si los guerrerenses lo deciden en referendo.
El propio gobernador envió al Congreso del estado un decreto por el que se crea un referendo, en su modalidad de consulta ciudadana, para la revocación de mandato del titular del ejecutivo.
Por su parte Peña Nieto ordenó, desde el 6 de octubre, la intervención de fuerzas e instituciones federales en la pesquisa.
Entre tanto, el caso Iguala ha elevado la temperatura social, sobre todo en el sector estudiantil, que la víspera realizó un paro docente en decenas de centros de educación media superior y universitaria y culminó con una marcha y mitin ante la Procuraduría General de la República, en esta capital.









