Islamabad.- A 59 aumentaron las víctimas mortales del ataque suicida con bomba perpetrado hoy en la nororiental localidad pakistaní de Wagah, en la frontera con la India.
Pocas horas después del sabotaje, fuentes hospitalarias de la vecina ciudad de Lahore indicaron que el número de muertos -inicialmente fueron 45- había crecido al fallecer 14 heridos que estaban en condición críticas. Otros varios siguen muy graves, señalaron.
Mushtaq Sukhera, jefe de la policía del estado de Punjab, dijo a la televisora Geo News que un atacante suicida hizo detonar una carga de 10 a 15 kilogramos de explosivos cerca de la barrera donde las tropas de ambos países custodian el único paso por carretera entre Lahore y la ciudad india de Amritsar.
En ese punto, los custodios de la frontera izan cada día las banderas pakistaní e india a las 18:00 hora local, un acto que suele presenciar un numeroso público. Entre los muertos hay 10 mujeres, siete niños y tres soldados.
Sukhera refirió que el atacante suicida se acercó a la barrera cuando parte del público desocupaba el área de desfile donde tiene lugar la ceremonia.
El sabotaje fue reivindicado casi de inmediato por el Junood ul- Hifsa, una facción del Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP) que en septiembre del año pasado atacó con bombas una iglesia de la ciudad de Peshawar (noroeste). El atentado dejó 81 muertos y alrededor de 150 heridos.
En llamada telefónica a medios de prensa, un portavoz del TTP, dijo que el ataque en Wagah fue en respuesta a las acciones del ejército en las regiones tribales del noroeste, limítrofes con Afganistán.
Con un empleo masivo de medios aéreos y terrestres, la operación se inició el pasado 15 de junio en la provincia de Waziristán del Norte tras el fracaso del diálogo con los talibanes y el asalto, por parte de estos, del aeropuerto internacional de Karachi una semana antes, que dejó 39 muertos.
Según fuentes militares desde entonces han sido liquidados alrededor de mil 200 rebeldes, mientras el ejército ha sufrido un centenar de bajas.




