Por primera vez la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (FILIJ), que se realiza del 7 al 17 de noviembre en el Centro Nacional de las Artes, cuenta con una Sala de Lectura Interactiva, que ofrece a sus visitantes un acercamiento a nuevas formas de lectura a través de las herramientas digitales.
Según cifras preliminares, hasta este fin de semana más de 20 mil personas han sido atendidas en esta sala interactiva, donde los visitantes tienen acceso directo a aplicaciones, libros electrónicos, audioramas, textos interactivos, así como otros recursos en soporte digital, además de talleres.
Angélica Vázquez del Mercado, directora general de Fomento a la Lectura del Conaculta destacó que la Sala de Lectura Interactiva cuenta con diferentes acciones para realmente involucrar a los visitantes a las nuevas herramientas digitales de lectura, pues “no solamente se trata de que clickeen o pasen las páginas sin ton ni son, sin que realmente haya un aprendizaje, una lectura en este caso, significativa”.
El espacio está dividido en cuatro zonas. El escenario principal fue nombrado Ladera en memoria de Octavio Paz; la zona para niños se llama Rayuela, por Julio Cortázar; el espacio para jóvenes fue definido como El gran cocodrilo, por Efraín Huerta; mientras que la mesa de talleres fue llamada Material de sueños en honor de José Revueltas.
El escenario principal es donde tienen lugar presentaciones de libros digitales e interactivos, lecturas colectivas como la realizada el pasado 12 de noviembre, Día Nacional del Libro, para recordar a José Revueltas, y charlas como los book tubers, jóvenes que a través de You Tube hacen promoción y difusión de sus lecturas.
En el espacio para niños de Rayuela se tienen dispositivos como tabletas electrónicas con aplicaciones de Alas y Raíces y otros grupos creativos, como la denominada Haikumático, donde el usuario juega e interactúa en la creación de haikus.
Mientras que en El gran cocodrilo también están disponibles tabletas con un gran acervo de libros interactivos, algunos pertenecientes al Instituto Tlaxcalteca de Cultura, así como islas de audio, donde se ofrecen fragmentos, lecturas, relatos, narraciones y cápsulas de autores de Colima, materiales de la Secretaría de Cultura de esa entidad.
Las islas de audio también tienen audioramas y cápsulas de programas infantiles como De puntitas de Radio Educación y finalmente, en la mesa Material de sueños se imparten una gran variedad de talleres para niños y jóvenes.
Adicionalmente, la Sala de Lectura Interactiva lanzó dos iniciativas: el concurso de literatura breve Tuit por viaje que, junto con la Secretaría de Cultura y el Metro, invitó el pasado 12 de noviembre a los metronautas a enviar frases de no más de 140 caracteres.
Y este sábado 15 de noviembre, el escritor Antonio Ramos creó una novela, conectado a través de internet. Mediante la página del Programa Nacional de Salas de Lectura y sus cuentas de Facebook y Twitter, los visitantes podían seguir en vivo este proceso e incluso intervenir en la creación del relato, con sugerencias de personajes y giros en la historia.
El hecho de que en los primeros nueve días de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil, más de 20 mil personas hayan visitado la Sala de Lectura Interactiva, abre perspectivas para que el próximo año se consolide este nuevo espacio.
Angélica Vázquez del Mercado precisó que esta cifra muestra el éxito obtenido con esta propuesta que busca “ofrecer al visitante las diferentes formas de lectura, los diferentes soportes que existen para leer, aquí encuentras libros impresos, pero también digitales con interacción, audiolibros y otras formas de acceso a la lectura, confío que el próximo año se repita esta experiencia”.









