Esfera de cristal
Cuando un gobierno y su pueblo trabajan conjuntamente, se nota, los hechos hablan por sí solos, las cosan mejoran en beneficio de todos, se nota progreso, avance, desarrollo, mejor nivel de vida para la gente.
Por el contrario, cuando las acciones de gobierno en beneficio del pueblo son mínimas e insuficientes también se nota, se nota en la pobreza de las grandes mayorías, el desempleo, la inseguridad, baja cobertura en servicios básicos, en salud, educación, vivienda, transporte, deterioro ambiental, un bajo nivel cultural, en enriquecimiento de un grupo minoritario.
Nada se puede ocultar, todo es palpable, evidente, los pueblos, los estados, las naciones, crecen, se desarrollan, o manifiestan atraso porque sus gobiernos no funcionan adecuadamente, dan prioridad a lo que no deben y dejan en el abandono áreas fundamentales, básicas, y que en general son factor fundamental para mejorar la calidad de vida de la población.
Si pudiéramos ver en una esfera de cristal al estado de Puebla y lo que está ocurriendo en el territorio poblano veríamos muchas cosas. Veríamos lo que está sucediendo en el sector agropecuario, en salud, en educación, en vivienda, en recursos naturales, en la industria, en el comercio, en la cultura, el deporte, comunicaciones etc.
En salud, por ejemplo, veríamos muchos hospitales, clínicas, que integran la infraestructura en salud, pero también miles de enfermos en las unidades médicas, muchos enfermos causados por la pobreza y la falta de prevención, veríamos insuficiencia de recursos para brindar una atención de calidad.
Si en esa esfera de cristal veríamos lo que sucede en el campo agropecuario, un campo muy poco tecnificado, con bajos niveles de producción, falta de tecnología y mecanización, veríamos un constante flujo de hombres y mujeres que abandonan sus comunidades para irse a las grandes ciudades y a los Estados Unidos en busca de un mejor nivel de vida.
Si miramos hacia el sector educativo veremos muchas escuelas y universidades públicas y privadas por todo el estado, la mayoría en la capital del estado, muchas escuelas en buen estado, otras con deficiencias y carentes de lo necesario para brindar una buena calidad educativa, veremos miles de jóvenes que no tienen acceso a la universidad pública.
Si en esa mágica esfera de cristal observamos los recursos naturales del estado veremos muchos ríos contaminados, los que reciben las aguas residuales de municipios y aguas peligrosas de las empresas contaminantes, veremos la zona forestal deteriorada con la pérdida de miles de hectáreas cada año por la tala permitida y no permitida, y por los desarrollos urbanos y carreteras.
También veremos la pobreza en la que se encuentran por lo menos tres millones de los habitantes del estado, cuyos ingresos son insuficientes para cubrir las necesidades básicas, veremos la desnutrición de miles de niños, mujeres embarazadas y adultos mayores.
También veremos los problemas de inseguridad en el estado, los robos, los homicidios, los secuestros, las amenaza telefónicas, todo esto producto del desempleo y la falta de inversiones en el sector social, veremos el crecimiento de la economía informal en los 217 municipios por falta de empleo.
En esa esfera de cristal veremos los centros urbanos del estado, su crecimiento constante por el flujo de gente del campo y por el crecimiento demográfico, veremos a la capital del estado en proceso de expansión hacia todos lados, devorando área agrícola y generando una zona metropolitana de grandes dimensiones y grandes problemas.
También veremos a la clase dominante, a los grupos pudientes que viven en sus castillos o zonas residenciales dotas de toda clase de servicios, con bardas electrificadas, calles cerradas, veremos a los políticos en sus camionetas de lujo para los que las crisis nunca existen.
Todo eso y más veremos en la mágica esfera de cristal, nada se podrá ocultar, todo se verá, todo lo que está sucediendo, los discursos de que todo va de maravilla se vendrán abajo ante la realidad. Ahí veremos si los gobiernos funcionan, si saben gobernar, si tienen disponibilidad y disposición de atender a su pueblo.










