Bangui.-La República Centroafricana (RCA) acusará legalmente a militares franceses desplegados en este país que cometieron abusos contra niños el pasado año, revelaron autoridades judiciales citadas hoy por medios periodísticos.
«Se harán diligencias judiciales (…) Se trata de actos muy graves (…) Insisto sobre el hecho de que no se necesita una amalgama, no es Sangaris (operación militar), no es Francia. Son individuos, son militares», declaró a una agencia noticiosa internacional el ministro centroafricano de Justicia, Aristide Sokambi.
Recientemente, el Ministerio de Defensa de Francia reveló que investiga sospechosos abusos sexuales a niños cometidos por militares franceses en la RCA.
Un comunicado de esa cartera, difundido por la prensa en París, indicó que la Fiscalía del país europeo tiene abierto el caso desde julio del 2014.
Desde esa fecha, las autoridades galas recibieron evidencias de niños centroafricanos que acusaban a militares franceses de la llamada Operación Sangaris de cometer agresiones sexuales.
Tales imputaciones fueron acopiadas por representantes de las Naciones Unidas y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Los denunciados hechos ocurrieron en un área del aeropuerto internacional de M’Poko, ubicado a siete kilómetros al noroeste de Bangui, entre diciembre de 2013 y junio de 2014.
Según la información, por la gravedad de los casos el Ministerio de Defensa francés adoptó todas las medidas necesarias para que se pudieran establecer lo antes posible los hechos y las eventuales responsabilidades penales.
Al respecto, Sokambi lamentó que su país no haya sido alertado por la parte francesa, pues «como lo prevén los acuerdos, debemos investigar de manera conjunta».
Lo más importante es que se revele la verdad sobre este asunto, puntualizó.
A finales de 2013 Francia desplegó una fuerza militar en la RCA después de empeorar la situación en esta nación mediterranea.
En julio pasado la coalición musulmana Séléka (alianza, en lengua local) y la milicia cristiana antiBalaka (antimachete) alcanzaron un acuerdo para poner fin a las hostilidades y detener una espiral de violencia étnica que causó miles de muertos y más de un millón de desplazados desde marzo de 2013.





