Islamabad.- Desconocidos fuertemente armados asaltaron hoy en la sureña ciudad pakistaní de Karachi un ómnibus en el que viajaban chiitas ismaelitas y mataron a 43, incluidas 16 mujeres.
A partir de declaraciones de testigos, fuentes policiales locales refirieron que al menos seis sujetos a bordo de motocicletas abordaron el vehículo en la zona de Safoora Chowk y dispararon indiscriminadamente contra sus ocupantes.
Varios entre los más de 20 heridos en el incidente corren riesgo de muerte, por lo que la cifra de víctimas mortales puede aumentar, aclararon.
Pakistán ha sido testigo en los últimos tiempos de una ola de violencia sectaria, en particular contra los chiítas. A los ismaelitas, uno de sus grupos, se les reconoce por sus puntos de vista islámicos progresistas.
Los chiitas solo representan una quinta parte de los 180 millones de habitantes de Pakistán, un Estado musulmán donde la mayoría son sunitas, quienes a menudo aliados con los talibanes los agreden con saña por considerarlos apóstatas del Islam.
Conocido la matanza de este miércoles, el jefe del ejército pakistaní, general Raheel Sharif canceló una programada visita a Sri Lanka, mientras el primer ministro Nawaz Sharif condenó en duros términos la masacre.
Este es el atentado más letal contra la comunidad chiita pakistaní desde el pasado 30 de enero, cuando un atacante suicida se inmoló en una mezquita en el distrito de Shikarpur, también en la sureña provincia de Sindh, y mató a 61 personas.





