Medio Ambiente en el siglo XXI
Si pudiéramos regresar sólo cien años en el tiempo veríamos que en 1915, en plena revolución mexicana, la revolución rusa, la primera guerra mundial, el inicio del automóvil, de la aviación, de la radio, del cine, el uso del petróleo, la locomotora, la civilización iniciaba el proceso modernizador y con ello el inicio de la contaminación del planeta.
Hace 100 años ya la naciente industria llevaba por lo menos 25 años arrojando contaminantes a la atmósfera, el ferrocarril contaminaba en grandes proporciones, el uso de gasolina en los primeros vehículos empezaba a contaminar.
Sí, había muchos menos gente en México y el mundo, en nuestro país no había más de 15 millones de ciudadanos, en el planeta apenas se llegaba a los mil 500 millones de seres humanos. Esta era la gran diferencia, no era una súper población como hoy, más de 7 mil millones de seres humanos.
Por eso es que hace 100 años el planeta no resentía aún los efectos de la contaminación porque era mínima, los ríos de México y el mundo estaban limpios, no había problemas graves de deforestación ni de erosión, las ciudades eran pequeñas, aún se respiraba aire limpio, la atmósfera aún resistía mucho los primeros efectos de la contaminación.
México en ese año, aun con 15 millones de ciudadanos estaba deshabitado, el territorio era muy grande para esa cantidad. Los Estados Unidos, que es cuatro veces más grande que México, no pasaba, quizás, los 30 o 35 millones de habitantes.
En fin, hace 100 años aun con los inicios de la contaminación, en un mundo que se asomaba a la modernización, era un mundo virgen, de amplísimos valles, aún lleno de vida, de selvas, de ríos caudalosos, por las noches seguramente se veía un cielo tapizado de estrellas, una belleza que hoy ya no vemos en los grandes y medianos centros urbanos.
Cien años después, en el 2015, las cosas son diferentes, demasiado diferentes, han bastado sólo 100 años de civilización y desarrollo tecnológico para colocar al planeta Tierra, (el único mundo con vida hasta ahora conocido), en una condición de crisis ambiental y de riesgo real para todas las especies.
Cien años de desarrollo ha sido suficientes para poner al planeta al borde del abismo. En estos cien años el ser humano no sólo ha tenido dos guerras mundiales autodestructivas, (Las bombas atómicas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki reflejaron a un ser humanos que no respeta ni a su propia especie) sino que se ha dedicado a dañar la vida, las especies, al medio ambiente en general.
En estos cien años la civilización humana está aniquilando la especies animales del mar y la tierra, por ejemplo, hoy se cuentan sólo por cientos los elefantes que aún viven, los pumas, leones, tigres, panteras, cebras, jirafas, osos de la selva y polares, cocodrilos, águilas, tucanes, y muchas otras aves que ya casi no se les ve.
En el mar la civilización está acabando con las ballenas, tiburones, delfines, y cientos de especies que habitaban los mares hasta hace cien años.
Sin duda, el ser humano es el peor enemigo del planeta, es la especie más inteligente pero también la más destructiva y depredadora.
Hoy en el siglo XXI cuando la civilización humana coloca naves espaciales en Marte, y que envía sondas a Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, y al lejanísimo Plutón, cuando ha desarrollado sistemas de comunicación de quinta generación, lo que permite a cualquier persona dotada de un equipo tener el mundo en sus manos, con súper aviones que cruzan los cinco continentes en cuestión de horas, con súper computadoras que casi hacen todo, con los nacientes robots que ya amenazan superar a los humanos en un futuro no lejano, cuando sus avances médicos son prodigiosos, pues la vida humana se prolonga más, con todo eso ese ser humano moderno está acabando con su planeta.
Resulta incongruente que a mayor ciencia y desarrollo más daños se ocasionan a la vida, más especies aniquiladas, más ríos contaminados, más bosques y selvas arrasadas, más cambios bruscos en el clima, más calentamiento del planeta, más erosión del suelo, más hambre y menos producción de alimentos, menos oxígeno por el daño constante a la atmósfera.
Si el desarrollo científico y tecnológico son enemigos de la vida entonces no sirven de nada.
Si este daño ambiental sigue creciendo ¿Qué sucederá en 100 años más? ¿qué sucederá en el 2115? ¿ qué sucederá después del 2100 cuando la Tierra esté habitada digamos por 15 mil millones de habitantes por lo menos y en números conservadores? No lo sabemos, quisiéramos saberlo ¿el ser humano sucumbirá y en su desenfrenado desarrollo aniquilará la vida del planeta?










