Hipólito Contreras/
En su comparecencia ante el Congreso Emilio Chuayffet, Secretario de Educación Pública, minimiza el recorte del presupuesto a la SEP 8 mil 500 millones de pesos en este año, no dijo que la infraestructura educativa está sostenida por los padres de familia con las llamadas “cuotas voluntarias”, que se han convertido en obligatorias.
Gabriela Molina, dirigente social, indicó que el titular de la SEP, no dijo a los senadores que la llamada reforma educativa que se diseñó desde las oficinas de la Secretaria hizo recaer en los municipios esa obligación de proveer de servicios a las escuelas: internet, luz eléctrica, agua, mantenimiento, esto explica por qué miles de escuelas públicas no se cuentan con esos apoyos porque los municipios también están en el abandono económico.
No explicó Chuayffet, agregó, que ese ataque a los maestros propició que desde que se impulsó la reforma educativa en febrero de 2013, más de 250 mil maestros prefirieron jubilarse a soportar que un funcionario los siguiera amenazando e insultando.
No mencionó el funcionario que actualmente la SEP tiene 750 mil maestros jubilados y que al término del sexenio dejará este gobierno una herencia de un millón de jubilaos, casi uno por cada docente activo, esa pesada carga financiera será un lastre para los siguientes gobiernos.
No dice este funcionario que la política de poner contra la sociedad a los maestros es desprestigiar la educación pública impulsada por el estado para fomentar la educación privada, la llamada clase media busca como medida de “superación” inscribir a sus hijos en escuelas particulares, dice que son las mejores, cuando en realidad la escuela pública fomenta valores nacionalista y democráticos que la clase en el gobierno rechaza.
Chuayffet, señaló, no dijo que la reforma educativa está basada únicamente en un examen estandarizado que no fomenta ni reconoce la especialización que tienen los profesores, no reconoce esa forma de especialización ni grados escolares y los expone sin una capacitación previa a un examen incierto que facilita su reprobación.




