FERNANDO INCHAUSTEGUI Calderon.-
Calidad de vida en materia de salud en México
En el reciente reporte de la OCDE, ¿Cómo va la vida? 2015, Medición del Bienestar, nuestro país obtuvo tres primeros lugares, de esos que no se quieren presumir: la mayor tasa de madres adolescentes, de mortalidad infantil y de mujeres adultas obesas.
En el caso de las adolescentes que se convierten en madres, entre los países de la OCDE, los casos varían desde casi cero en Eslovenia, Suiza y Corea, hasta más de 55 nacimientos por cada 1, 000 mujeres en Chile y México.
Las entidades que tienen mayor número de embarazo adolescente son Chiapas, Guerreo, Oaxaca, Guanajuato, Puebla y Aguascalientes.
Estos embarazos obligan a los jóvenes a abandonar sus estudios. Según los reportes oficiales, 80 por ciento de los adolescentes deserta de la academia.
En el caso de la mortalidad infantil, según el reporte, tiene una tasa de mortalidad infantil por arriba de 1 por ciento, mucho más alta que otros países de la OCDE, como Estados Unidos y Chile.
Por cada 1, 000 nacidos vivos, México registra la muerte de 13 niños de menos de un año, cuando en Islandia, Eslovenia y Japón se registran entre una y dos muertes por cada 1, 000 nacidos vivos.
La mortalidad infantil es uno de los indicadores que se utilizan para medir el estado de salud de los infantes, mientras que las tasas de nacimiento de madres adolescentes permiten capturar el desarrollo de la infancia posterior.
En cuanto a estados, el de Puebla sobresale por tener la tasa de mortalidad infantil más alta del país, ya que dos tercios de la población del estado se encuentran en situación de pobreza y 70 por ciento trabaja en el sector informal.
Dos tercios de la población del estado se encuentran en situación de pobreza y el 70 por ciento trabaja en el sector informal, revela un análisis de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La entidad poblana está rezagada en 11 de las 12 de las “dimensiones de bienestar” que establece este organismo internacional para evaluar el nivel de vida de la población, según lo muestra el documento “Midiendo el bienestar en los estados mexicanos”, con datos a 2014.
La OCDE refiere que Puebla sólo supera el promedio nacional en la dimensión de “seguridad”, pues se ubicó en la posición 19, debido a una baja en la tasa de homicidios.
El reporte advierte que Puebla tiene la tasa de mortalidad más alta en el país, mientras que en la dimensión de “salud” a nivel general, se ubicó en la posición 23 de las 32 entidades federativas.
A su vez dos tercios de los poblanos sufren pobreza. Esto se refleja en el indicador de “ingresos”, pues el estado se situó hasta el peldaño 31, es decir, en el penúltimo lugar.
En “empleo” fue el lugar 24, toda vez que el 72 por ciento de las personas que laboran lo hacen en el sector informal, por lo que carecen de ingresos fijos y de seguridad social.
Por lo que toca a las dimensiones de “vivienda” y “educación” (la esperanza de vida al nacer incrementó en dos años), el estado se colocó en los peldaños 25 y 14, respectivamente.
En “medioambiente”, “accesibilidad a servicios” y “compromiso cívico y gobernanza” se situó en los peldaños 16, 27 y 28 respectivamente, es decir, por debajo de la media en el país.
Mientras que en el renglón de “satisfacción con la vida”, la posición alcanzada fue la número 26.
Estos datos nos dejan en claro que la actual administración ha dado como prioridad, buscar los recursos necesarios para fortalecer las condiciones del crecimiento urbano, pero ha dejado en el olvido o por lo menos, no en la misma dimensión, la búsqueda de recursos para mejorar la calidad de vida de los poblanos, y ello tarde o temprano deja consecuencias.





