Buenos Aires.-El presidente Mauricio Macri evita la prensa hoy durante un viaje a la provincia de Misiones, mientras el Congreso y los grandes medios le ofrecen blindaje frente al escándalo que suponen las revelaciones en los Panama Papers.
El diario Clarín informa que Macri buscará evitar a la prensa en Misiones, donde lo espera un rosario de reclamos del gobernador Hugo Passalacqua, quien le solicitará fondos para obras públicas y una tarifa diferencial en energía eléctrica.
Ese diario progubernamental señala que al igual que en su reciente visita a Córdoba Macri evitará a los reporteros. Desde la Presidencia alertaron a las autoridades de Misiones que no habrá conferencia de prensa, ni habrá acceso al mandatario.
Además, amurallarán al jefe de Estado con un cordón policial de más de 700 agentes para impedir que ocurran a su alrededor manifestaciones de protestas como la acontecida en Córdoba, donde fue duramente increpado e insultado. Mientras, el acceso a un acto previsto en Misiones estará restringido solo a partidarios y seguidores.
Ayer, el bloque de la oficialista alianza Cambiemos con la oposición amiga que respalda la política del Ejecutivo evitó que el presidente acudiera a la Cámara de Diputados para ser cuestionado por su participación en empresas fantasmas en paraísos fiscales como revelaron los Panama Papers.
Por 131 votos contra 89, ese hemiciclo rechazó en la tarde de ayer una moción que presentó la legisladora Myriam Bregman, del Frente de Izquierda, para que Macri concurriera al Congreso y explicara sus maniobras y operaciones que aparecieron en el escándalo internacional desatado.
Y mientras se le da amparo en la casa legislativa, la gran prensa rehúye profundizar en la controversia brindándole también un blindaje mediático para salvar su imagen pública, mientras insisten reiterativamente en causas legales a todas luces destinadas a desacreditar al anterior gobierno.
En su sección dedicada a los Panama Papers, al menos en su versión digital, el diario La Nación, por ejemplo, evita incluir notas comprometedoras para Macri, y entre otras solo informa que la Cámara de Diputados desestimó una moción para que concurriera al Congreso.
El estallido del escándalo por los Panama Papers ocurre en un momento inoportuno para la clase política gobernante en Argentina, ya que con el acompañamiento de los medios afines y un sector favorable del Poder Judicial se impulsa una campaña en tribunales contra funcionarios de la administración de Cristina Fernández.
Claudio Bonadio, conocido como el juez antiK, preside las nueve causas abiertas, casi todas a petición de políticos opositores al antiguo gobierno, que van desde el expresidente del Banco Central hasta la propia exmandataria.
También generan un torbellino informativo en torno al empresario Lázaro Báez, acusado por malversación y a quien asocian con la familia Kirchner. Su caso también lo tiene Bonadio en sus manos.
Los grandes medios incluso anuncian como una gran Pasarela K este mes por Comodoro Py, sede de los tribunales en Buenos Aires, ya que Bonadio tiene citados al expresidente del Banco Central Alejandro Vanoli, al exministro de Economía Axel Kicillof y hasta a la propia Cristina Fernández.
En opinión del director del Centro de Investigaciones Económicas y Sociales, Oscar Natalich, existe un enorme miedo en los que hoy ocupan el poder y en la oposición que se muestra amiga a que resurja el Kirchnerismo; de ahí, toda esta campaña mediática política para intentar destruirlo.
«Para influenciar a la opinión pública tal parece que para los medios solo hay Corrupción K, pero no Corrupción M (en referencia a Macri)», ironizó el académico.












