FERNANDO JAVIER INCHAUSTEGUI CALDERON
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America Latina, la antesala de la extrema pobreza
- Dos tercios de la población de América Latina y el Caribe viven en condiciones de pobreza o vulnerabilidad
- 7 millones de latinoamericanos viven en la pobreza, con menos de $4 dólares al día
- Se estima que cerca de 1.5 millones más de hombres y mujeres caerán en la pobreza hasta el fin del año.
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Indice de Desarrollo Humano, es aquel que sitúa a las personas en el centro del desarrollo. Trata de la promoción del desarrollo potencial de las personas, del aumento de sus posibilidades, y del disfrute de la libertad para vivir la vida que valoran. El PNUD atiende a dos importantes indicadores: uno de desarrollo, el índice de desarrollo humano, y otro de pobreza, el índice de pobreza multidimensional.
La pobreza en la región tiene un escenario nada alentador; aunque la pobreza por ingresos se ha reducido a casi la mitad en la última década en América Latina y el Caribe, no todos han logrado entrar a la clase media: la población en riesgo de caer en pobreza por ingresos alcanza cerca de 200 millones; por tal manera es fundamental ampliar la protección social, con más énfasis en salud y educación para evitar el retroceso social y económico.
En America Latina la proporción en riesgo de ver severamente afectado su bienestar en caso de enfrentar algún tipo de crisis –la población vulnerable– es demasiado alto; actualmente es el grupo de mayor tamaño en la región (38%), más de un tercio de la población regional, siendo los que ni se encuentran viviendo en la pobreza (25%) ni han logrado aún ingresar a la clase media (34%).
Está claro que si los países de la región no reducen sus vulnerabilidades y refuerzan la capacidad de recuperación ante crisis financieras y desastres naturales, la población en pobreza crecerá. La clase media (con ingresos entre $10 y $50 dólares al día) en América Latina y el Caribe creció en 82 millones de personas, pasando del 21% de la población en el año 2000 al 34% en 2012. Mientras tanto, la población vulnerable (con ingresos entre $4 y $10 dólares al día) también ha aumentado ligeramente: del 35% de la población latinoamericana en el 2000 al 38% en el 2012.
La falta de protección social podría revertir el progreso en reducción de pobreza, según un análisis del PNUD. Entre los 200 millones de vulnerables de la región, casi la mitad de ellos (98.5 millones) están ocupados; de estos, 54.4% son trabajadores informales, el 49.6% no tiene acceso a servicios médicos, 46.1% no tienen derecho a pensión para el retiro y 53.2% no tienen contrato laboral.
Por lo que respecta la percepción de bienestar, la mayoría de la población Latinoamérica (71%) está tan satisfecha con su nivel de vida y con las cosas que pueden comprar y hacer como los habitantes de la Unión Europea y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (la OCDE). Asimismo las y los latinoamericanos y caribeños son los más satisfechos con sus rutinas: un 49% de personas que declararon “estar fuertemente de acuerdo” con la expresión “te gusta lo que haces de manera cotidiana”, comparados con 38% en América del Norte, 37% en los países nórdicos y 20% en Asia Oriental como última entre todas las regiones.
A pesar de lo anterior, en una escala de 0 al 10 la población de la región calificó con un 6.6 su nivel de satisfacción con su propia vida, detrás de los habitantes de América del Norte y países nórdicos (7.3) y de Europa Occidental (6.9). Las percepciones de hombres y mujeres también son distintas. La encuesta reveló que una mayor proporción de las mujeres (46%) que de los hombres (41%) experimentó preocupación, y las mujeres revelaron preocuparse un poco más (33%) que los hombres (29%) por el dinero. Además, más mujeres (27%) que hombres (17%) declararon haber sentido tristeza el día anterior.
Para un total de nueve países para los que se dispone de información en la materia, entre el total de la población joven (15 a 24 años de edad) el 20.2% no estudia ni trabaja. La proporción más alta en este rubro se encuentra en Guatemala (25.1%), mientras que la más baja en Uruguay y Perú (15.3%). Visto por grupos sociales, entre los jóvenes de 15 a 24 años de edad en situación de vulnerabilidad, el mayor porcentaje de los que no estudian ni trabajan se encuentra en Chile (26.7%), mientras que entre los jóvenes en pobreza la mayor proporción de los que no estudian ni trabajan está en Uruguay (40.3%).
El PNUD considera que el crecimiento económico por sí solo no va a reducir la pobreza y la desigualdad en América Latina y el Caribe. “Está claro que “más de lo mismo” en crecimiento – y en políticas públicas – ya no rinde más de lo mismo en reducción de pobreza y desigualdad,” dijo la Subsecretaria General de la ONU y Directora del PNUD para América Latina y el Caribe Jessica Faieta.
“Un mayor crecimiento económico no conduce necesariamente a generar un mayor progreso social: tenemos que tener políticas diferentes, también en un momento en que se agotan los recursos fiscales para expandir las redes de protección social.”
El PNUD destaca que el bienestar de la gente es “más que ingreso”, con un llamado a que los líderes de la región se centren en el “progreso multidimensional”, lo que significa invertir en capacidades para la inserción laboral, en sistemas financieros que no lleven a un sobreendeudamiento de los pobres y reduciendo las brechas de género.
La situación de pobreza en las que viven millones de latinos sigue siendo un foco rojo para la aplicación de políticas públicas en la materia; los números y la realidad de las poblaciones reflejan que las actuales no han sido suficientes para poder solventar esta situación; mientras se siga invirtiendo en crecimiento urbano y dejando atrás el desarrollo humano y la productividad; el sueño de tener una región libre de pobreza seguirá quedando en firmas de acuerdos, tratados y programas que no la solucionan.




