¿LLEGARÁ A LA GRANDE?
En política no hay reglas escritas, no hay leyes a las que se sujete, no pueden existir porque la política es libre como el viento, los estudiosos de la política se forman en las universidades de México y el extranjero, pero sus puntos de vista son diversos, ellos como los médicos tienen diagnósticos diferentes de una enfermedad y no siempre le atinan, a veces fracasan.
En Puebla y en México siempre se vive de rumores, de análisis, de comentarios, respecto de lo que pueda ocurrir en materia política y económica, los analistas políticos en muchos casos son gente muy capaz, sin embargo, no siempre sus pronósticos se cumplen.
Ellos los políticos hablan de lo que puede ocurrir en materia política y económica, del futuro de los partidos políticos y los políticos, sus comentarios son enriquecedores, sin embargo, no se sabe lo que viene, los políticos no adivinan el futuro, sólo creen de lo que pudiera ocurrir como consecuencia de lo que ocurre en el presente.
Viene todo esto por lo que ya se ha dicho y seguirá diciendo de lo que pueda ocurrir en el 2018, ya muy próximo, muchos dicen que está a la vuelta de la esquina.
En una mesa de café, en una conferencia, en un foro, en determinado lugar, se habla de lo que se considera viene, en este caso de quién o quiénes podrían llegar a gobernar este país en el 2018, una fecha ya muy adentrada en el siglo XXI, quien llegue gobernará este país hasta el 2024, si es que no ocurre otra cosa.
Muchos nombres se barajan para el 2018. Miguel Ángel Osorio Chong, Luis Videgaray, el Secretario de Educación, éstos por parte del PRI, del PAN, Margarita Zavala, Ricardo Anaya, Rafael Moreno Valle, gobernador de Puebla, entre otros, por MORENA, el eterno candidato Andrés Manuel López Obrador, por otro lado están los aspirantes independientes como “El Bronco”, Pedro Ferriz de Con, Jorge Castañeda, Juan Ramón de la Fuente, y otros que surjan en los próximos meses.
Sí, probablemente de todos ellos saldrá uno que sea el candidato y que posteriormente gane la elección del 2018.
Los analistas opinan, pero nadie tiene una esfera de cristal para ver quién es el candidato y el virtual presidente de la república para el periodo 2018-2024, podría ser hombre o mujer, aunque con eso de la desigualdad de género, no se descarta que nuevamente le cierren el camino a una mujer, sin embargo, nada está escrito.
En estas líneas queremos ver un poco de lo que pudiera suceder con el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, a quien le quedan más o menos 7 meses de gobierno, y como él mismo se ha destapado como un aspirante a la presidencia y ha dicho que terminado su gobierno recorrerá el país en busca de la nominación.
Lo sorprendente del gobernador de Puebla es su meteórica carrera política. Fue en el gobierno de Melquiades Morales Flores cuando inicia su ascenso político, terminaba ese gobierno cuando se apuntó para ser candidato del PRI al gobierno del estado, la cúpula nacional y estatal del PRI no lo dejaron pasar, el candidato fue el tristemente célebre Mario Marín Torres.
Como sabemos, el entonces Secretario de Finanzas renunció al PRI y se afilió al PAN en donde lo eligen candidato Senador y gana, después al final del sexenio de Marín el PAN lo nombra candidato a gobernador y gana por amplio margen la elección.
A medio año de que concluya este gobierno el gobernador ya se apuntó dos triunfos claros: primero con el de José Antonio Gali Fayad en la Presidencia Municipal de Puebla, y después con el segundo triunfo del mismo Gali Fayad a la mini gubernatura.
Las dos victorias electorales están vinculadas al gobierno del estado, el señor Gali Fayad fue su candidato, apareció en el firmamento político en el momento justo cuando el gobernador necesitaba un personaje con esas características, cosas de las casualidades.
Algunos analistas coinciden que con este segundo triunfo al gobernador le queda libre el camino para buscar la nominación como candidato a la presidencia de la república en el 2018.
Lo que se ve a primera vista es como un campeón de boxeo, con una lista de triunfos y cero derrotas en su carrera, y que hasta suena lógico o muy posible, un triunfo en la batalla mayor, sin embargo, algunos campeones han perdido la batalla final, a pesar de que días antes se les daba como favoritos.
Aquí lo que hay que ver es si a nivel nacional al gobernador de Puebla no le afectarán los claro oscuros, los altibajos de su gobierno, los aciertos y fracasos que tuvo. Aparentemente, supuestamente, los poblanos ya avalaron al gobernador dándole un claro y rotundo triunfo en la elección del 5 de junio, sin embargo, los medios en Puebla y el país opinaron de muy diversa manera sobre esa elección, algunos hablaron de acuerdos nacionales, de cúpulas, cosas de la política, de la complicada política.
Como sea y haya sido un triunfo claro o no, pero lo cierto es que el gobernador salió fortalecido políticamente, ahora viene lo bueno, el panorama nacional, en estados cercanos y lejanos sólo se sabe lo que ocurre en Puebla, la buenas y malas noticias, allá no conocen de cerca al gobernador, sólo por los medios saben lo que sucede, pero nada más.
Se podrá afirmar que la cadena de triunfos alcanzados lo colocan como un destacado y hábil político, y que su meteórica carrera política habla de su capacidad, sin embargo, no todos los creen así.
Habrá que ver si llegado el momento de la designación de candidato, el Partido Acción Nacional ve al gobernador de Puebla como su mejor carta de presentación, su mejor cuadro político para alcanzar la presidencia de la república por tercera vez, o por el contrario busca otra opción que considere mejor para derrotar a quien vaya a ser el candidato del PRI.
Si el gobernador de Puebla logra ser el candidato del PAN será porque a la dirigencia nacional le parece la mejor opción para ganar, pero además, de acuerdo a los estatutos de Acción Nacional, se abrirá una terna de aspirantes, los que harán campaña nacional para que al final mediante votación los panistas elijan a su candidato.
Si el gobernador de Puebla pasa todos estos filtros y se convierte en candidato del PAN, sólo le faltará el último paso, el más grande, el de unos 55 ó 60 millones de mexicanos que irán a las urnas en el 2018, ellos dirán la última palabra, ellos decidirán el rumbo del país, determinarán si le regresan la presidencia al PAN, si la ratifican al PRI, se la dan a López Obrador, o se van con un independiente, en el 2018 todo podrá suceder.




