Lecciones de Sudamérica.
No es excepción, es realidad.
Lecciones de Sudamérica.
Recientemente el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), destacó los avances que han tenido los países de Bolivia, Ecuador, Paraguay y Perú en la lucha contra la pobreza, logrando reducir la cantidad de personas que viven en esta situación. El PNUD considera pobres a las personas que sobreviven con menos de USD 4 al día, es decir, aproximadamente $72.00 pesos mexicanos, es decir, casi un salario mínimo en nuestro país.
Los logros de estas naciones son los siguientes:
- En Bolivia la pobreza se redujo de 51 por ciento a 27,2 por ciento, lo que supone que 2,1 millones de personas dejaron de ser pobres en la última década.
- En el caso de Perú, que ocupa el primer puesto de esta lista, 7,1 millones de personas superaron el escollo.
- En cuanto a Ecuador, 3,1 millones dejaron los indicadores de pobreza.
- En Paraguay 1,3 millones superaron el reto.
Para el PNUD, lo anterior se logró ya que estas cuatro naciones manejaron muy bien sus recursos en tiempos de bonanza de manera que están en mejores condiciones para enfrentar las crisis. En este mismo estudio, el PNUD considera a nuestro país como uno de los que han tenido retroceso, en el periodo de 2002 a 2014, la pobreza aumento de 39.4% a 41.2%, en este periodo. Las políticas públicas en estos países se centraron en realizar programas focalizados en el tema de asistencia social y productividad; articulándolos con las expectativas de crecimiento económico.
No hay duda que el crecimiento económico es clave para la reducción de pobreza ya que genera oportunidades, empleos y aumenta los ingresos de las familias; en nuestro país las expectativas de crecimiento varían a la baja cada año y la política social se centra más en la asistencia social que en la productividad.
Estas cuatro naciones dejan la lección a los países de la región de que es posible llevar a cabo políticas públicas eficientes en cuanto al tema del combate a la pobreza. En el caso de México, la décima cuarta economía mundial, y unas de las principales donde se agravan los temas de corrupción y desigualdad; la pobreza es un tema de décadas que sigue siendo la gran deuda de una nación que tiene sin fines de historias donde la ineficiencia en las políticas públicas y el mal manejo de recursos en sus programas han dado como resultado, aun cuando lo niegue el nuevo titular de SEDESOL, que la pobreza siga creciendo año tras año, sexenio tras sexenio, sin que pueda pararse.
No es excepción, es realidad.
La muerte de la niña Paula María en Mazatlán, a causa de desnutrición, reabre en México la herida de un país que tiene altos índices de pobreza extrema. El pasado sábado 3 de septiembre en el centro asistencial de esta región. Su desarrollo se quedó estancado, no podía caminar, hablar ni sostenerse en pie, con un peso de apenas 10 kilos a sus 10 años, a causa de la hambruna que había padecido.
En su visita a Sinaloa, el nuevo titular de Sedesol, Luis Miranda Nava indicó que la tragedia de la niña Paula María, quien falleció desnutrida y entre la miseria, es “un caso de excepción”.
La madrugada del paso 26 de agosto, paramédicos de la Cruz Roja hallaron el cadáver de un niño de cinco años con marcas de violencia, maltrato infantil y desnutrición, en una colonia de la ciudad de Morelia, Michoacán.
Según cifras publicadas este año por Unicef México, 7.25 por ciento de los niños que pertenecen al grupo de edad de 5 a 14 años padece la desnutrición crónica en las poblaciones urbanas del país, mientras que en las poblaciones rurales 14.5 por ciento de los infantes están desnutridos.
El principal programa de la política social del actual gobierno federal, se centra en combatir esta situación. La Cruzada Nacional contra el Hambre ha sido muy cuestionado a lo largo del sexenio, principalmente por la falta de una metodología para identificar a las personas en pobreza extrema con carencias alimentarias.
Como ejemplo, según datos oficiales, una de las vertientes de la Cruzada, el Programa de Apoyo Alimentario (PAL), beneficia a 4.7 millones de personas, sin embargo, en datos del padrón indican que tan solo se benefician a 1.15 millones de personas.
Estos datos dejan muy en claro que el problema de desnutrición en el país no es una excepción, sino una realidad que viven millones de mexicanos, principalmente niños y mientras no se de una verdadera focalización para combatir esta problemática a través de políticas públicas eficientes y transparentes, las historias como la de Paula María, seguirán siendo la realidad de millones de niños de todo el país.




