Viernes 7 pm Gabriela le da permiso a su hija Claudia de ir a una fiesta en casa de unos amigos de la secundaria.
No sin antes decirle.
Gabriela:
Hija cuídate! por favor, porque luego en ese tipo de fiestas pasan cosas malas, te lo digo en serio, recuerda que yo también fui joven y lo que tú quieres experimentar, yo, ya lo viví y la prueba de eso es que tú estás aquí.
Tu padre jamás me respondió y tu abuela a la calle me echo….
Por favor hija, ve y disfruta la fiesta y no eches a perder tu vida por una tontería.
Gabriela, a su hija Claudia aconsejaba, mientras esta con fastidio la escuchaba.
Claudia:
Ok mamá ya te escuche! Ya me puedo ir?
Por qué solo me diste permiso tres horas y ya te estas agarrando una.
Claudia, a la fiesta se marchó y el horario de permiso no respeto.
Ya que ella tenía permiso de llegar hasta las 10 pm y llego a las 11:30 pm.
Pero Gabriela estaba ya acostada y no se dio cuenta de su llegada.
Al siguiente día Gabriela pregunta a su hija.
Gabriela:
A qué hora llegaste hija?
Claudia :
No me dijiste que a las 10?
Bueno llegue un poco antes para q no te enojaras así que creo que por cumplir al menos me merezco otro permiso.
Sabes el próximo viernes habrá otra fiesta y estoy invitada, espero me dejes ir y me dejes llegar un poco más tarde porque mis amigos se burlaron de mi por salirme tan temprano de la fiesta.
Gabriela:
No puedo dejarte ir nena sabes que la próxima semana me toca trabajar de noche y no voy a estar, para saber a qué hora vas a llegar.
Claudia:
Ya vas a empezar otra vez, yo estoy joven y tengo derecho a vivir mi vida y no, porque tú, el viernes no vas a estar yo tengo que dejar mi vida disfrutar…
A Gabriela ese argumento le dolió y permiso a su hija le dio.
Llegó el viernes y efectivamente Gabriela se fue a trabajar, y Claudia sabía que hasta las 6 de la mañana iba a regresar, y ella en toda la noche no llegó y con sus amigos en la fiesta se quedó.
Llego a su casa a las 5 de la mañana poco antes que su madre de trabajar llegara.
Toda la noche había estado tomando y el olor a alcohol no podía evitarlo.
Gabriela la descubrió y la regañó.
Gabriela:
Estuviste tomando Claudia y hueles a cigarro!
A qué hora llegaste?
Claudia:
Llegue a las 10 y a un compañero se le cayó una cuba sobre mí y la mayoría fuma por eso huelo a cigarro.
Gabriela:
No me mientas porque te va ir peor!!
Claudia:
Bueno si me tome una!
Contenta?
Yo estoy joven y tengo derecho a vivir mi vida, a experimentar, y tú mi vida no me vas a amargar!
Gabriela:
Hija entiende por favor!
No quiero que eches a perder tu vida tengo 15 años viviendo para ti y no disfrute mi juventud y se ha pasado mi vida.
Ni siquiera he tenido pareja por estar contigo, y dar todo por ti, pero yo también soy mujer y tengo necesidades y las he reprimido por no darte un mal ejemplo.
Por favor hija recapacita.
Claudia:
Bueno ya, tanto drama por una sola cuba.
Pasaron los meses y en una ocasión Gabriela fue abordada por una vecina en el mercado.
Vecina:
Oye amiga que pasa con tu hija ya no sale del callejón siempre que tú trabajas ella se va meter ahí.
Gabriela:
De qué me hablas!
Vecina:
Pues de tu hija Claudia, a poco no sabías?
Gabriela:
No, no lo sabía y hoy me toca de noche pero voy a pedir permiso para ver que está pasando, y si te creo porque hace tiempo mi hija se está comportando raro.
Fue toda la conversación, y Gabriela a su trabajo hablo para pedir permiso, e hizo creer a Claudia que se iba a trabajar, pero se fue a la casa de su vecina y desde ahí espiaría a su hija.
Efectivamente su hija salió como 15 minutos después y ella la siguió y efectivamente se fue a meter al callejón.
Gabriela, la siguió pero en el camino fue interceptada asaltada y brutalmente golpeada al grado que le tuvieron que hablar a la ambulancia para que viniera a recogerla, y su hija la vio pero no se preocupó por ella, solo se acercó antes de que la subieran a la ambulancia, y le dijo eso te pasa por andarme espiando, que me cuidas, deja de meterte en mi vida y cómprate una vida para ti.
Gabriela la escucho y sintió que algo en su interior se rompió o será acaso que despertó.
Y se fue llorando todo el camino en lo que la ambulancia llegaba a su destino.
Pasó 5 días en el hospital en los cuales ningún día Claudia la fue a visitar.
Por fin regreso a su casa, y Claudia seguía en las andadas, Gabriela intento hablar con ella una vez más.
Gabriela:
Hija recapacita por favor no eches a perder tu vida.
Claudia:
Haber Gabriela, te lo digo por última vez, deja de meterte en mi vida, yo soy joven como dicen mis amigos y yo tengo derecho a vivir mi vida, y no voy a ser una amargada como tú.
Ya te dije consíguete una vida y déjame vivir la mía.
Gabriela ya no contesto nada simplemente se quedó callada y creo que hasta pudo escuchar como su alma se quebraba.
El tiempo pasó y Claudia cumplía 19 años, Gabriela le compro un pastel pero ella prefirió festejarlo con sus amigos.
Claudia, ya no estudiaba ni trabajaba y vivía de lo que su mama le daba.
En el festejo de su cumpleaños Claudia no llegó a su casa en 5 días, hasta que su mamá al callejón la fue a buscar, la encontró completamente borracha y drogada, Gabriela simplemente se le acercó y le dijo si ya se es tu vida, descuida ya no me meteré más en ella lo he comprendido.
Claudia:
Vaya, por fin, hasta que seré feliz, así que como vas mami…
Vete de aquí, que aquí no eres bien recibida, Gabriela obedeció y del callejón salió, pero al salir de ahí, desgraciadamente otra vez fue asaltada y golpeada.
No le dolieron los golpes, ni perder el dinero.
Le dolía saber que había perdido a su hija.
Llegó a su casa se dio un baño y se fue a acostar y recordó una frase que había leído el alguna ocasión.
RENACEMOS CON CADA DESPERTAR Y PARA MAÑANA LOS PROBLEMAS DE OTRA FORMA SE
VERAN….
Pensando esto, más tranquila se durmió y al otro día efectivamente la situación de otra forma vio.
Ya casi no miraba a su hija y en una ocasión que la vio solo le dijo.
Gabriela:
Sabes hija tienes razón es tu vida, y ya no me meteré más en ella, solo te pido ya no te metas en la mía.
Claudia:
No sé por qué te metes, es mi vida, y yo, decido como vivirla, y te anticipo hoy me voy de la casa me iré a vivir con mi novio él si me quiere y me entiende.
Somos el uno para el otro.
Gabriela :
Si hija está bien es tu decisión, es tu responsabilidad y solo tú las consecuencias habrás de enfrentar…
Claudia en la noche sacó sus cosas y robó algunas de su mamá.
Gabriela, al llegar vio que su hija se había marchado y algunas cosas de ella se había robado.
Pero ya no pensó más, le agradaba que una hermosa tranquilidad de ella se empezaba a apoderar…
El tiempo pasaba y Gabriela más tranquila se encontraba.
Conoció Francisco, con el cual inició una relación después de dos años ellos se juntaron.
Al tercer año de que se había ido su hija, por la noche Claudia la puerta toco y Gabriela le abrió Claudia estaba muy golpeada y con una bebé en brazos.
Claudia le contó lo sucedido y le dijo que estaba harta de que la golpeara su marido.
Gabriela la invito a pasar y la invito a cenar después de la cena Gabriela fue a su recámara y le llevo 3 mil pesos.
Gabriela:
Toma hija, es todo lo que puedo hacer por ti.
Claudia:
Cómo? Qué pasa madre no te entiendo!
Gabriela:
Te di 19 años de mi vida!
No me pidas, ni uno más, te dije claramente, que tu tomabas tus decisiones, tu afrontarías las consecuencias.
Tal vez falle como madre, pero creo que estoy a tiempo de reivindicarme dándote una última lección.
Sabes hija hace poco leí una frase que decía:
LAS LECCIONES DE LA VIDA DEBEN SER COMO LAS RUTINAS DEL GIMNASIO.
SINO DUELEN NO SIRVEN!
Yo pienso que eso fue lo que me paso contigo te puse la vida tan fácil que lo bueno no supiste valorar…
Recibirte en mi casa, no te ayudaría en nada al contrario te haría un mal.
QUERIDA HIJA, ESTA VIDA LA TIENES QUE SUFRIR PARA QUE EN ELLA APRENDAS A VIVIR!
Si gustas esta noche puedes quedarte en mi casa, pero mañana tendrás que buscar una nueva morada.
Perdóname mi vida, pero te regreso tus palabras.
YO AUN SOY JOVEN Y TENGO DERECHO A VIVIR MI VIDA Y A TI HIJA QUE DIOS TE BENDIGA.
Esa noche Gabriela en la casa de su mamá se quedó y al otro día por la mañana sin despedirse de la casa se salió.
Se fue al parque a caminar, y después de tanto andar se sentó en una banca a descansar…
Estaba en la banca ella y su hija sentada, cuando por un sujeto fue abordada…
Sujeto:
Buenos días, disculpe cuánto cobra?
Claudia:
Perdón?
Sujeto:
Disculpe pero es que en estas bancas se vienen a sentar las chicas que ofrecen sus servicios.
Claudia:
Ok entiendo pero yo no los ofrezco.
Sujeto :
Disculpe!
El sujeto empezó a caminar mientras Claudia se ponía a pensar.
Claudia:
Cuantas veces tuve relaciones en el callejón gratis con mis amigos y sin recibir nada a cambio creo que ahora lo puedo hacer….
Total es lo que a mí me gusta hacer…
Claudia le grito al sujeto y este regreso.
Sujeto:
Dígame?
Claudia:
Ya lo pensé le cobro 500 pesos.
Sujeto:
Me parece bien pero y tu hija donde la va a dejar?
Claudia:
Descuida es muy pequeña y ni cuenta se dará….
Claudia, se fue con el sujeto al hotel y cumplió con lo que ofreció y una oportunidad de sobrevivir para ella se abrió.
No era la gran cosa, pero el sexo a ella le gustaba y ella pensó, que sería bueno que por disfrutar le pagaran sin pensar que a su hija a ello arrastraba.
F I N
BRYAN ALBERTO







