Oye mami! preguntó Claudia
Por qué no tengo papá? le pregunta Claudia a su mamá cuando a la guardería la iba a dejar.
La mamá Rocío, sorprendida mira a la niña y le cuestiona.
Por qué, me preguntas eso hija?
Y la hija le responde.
Porque veo que a muchos de mis amigos, los viene a dejar su papá, y yo me preguntó, el mío donde esta?
Cómo decirle?, que su padre cuando ella era pequeña las dejó abandonadas.
Y qué ahora se encontraba con otra mujer.
Sólo le contestó, apúrate! que ya vamos a llegar, y me tengo que ir a trabajar.
Rocío dejó a su hija en la escuela, y rumbo a su trabajo siguió pensativa.
No pudo evitar recordar su vida, al lado de la persona que ella aún amaba.
Aun no lo podía olvidar, y a diario se preguntaba, como la había podido abandonar.
A pesar del dolor que sentía, ella, seguía adelante con su vida, ya que tenía que seguir luchando por su hija.
Las dos vivían solas, ella una guerrera, y su hija, su fiel compañera a diario enfrentaban batallas, pero sabían que después de la tempestad llegaba la calma.
Cuando Rocío salía del trabajo, siempre pasaba por su hija a la guardería.
Y pasaban al mercado por la comida, la mamá, procuraba llevar siempre a Clauida al parque a jugar, y antes de ir a casa, una revista de súper héroes a su hija le pasaba a comprar.
A ambas les gustaba, la Mujer Maravilla y por las noches la leían y se divertían.
Era un rato en el cual escapaban de la realidad, y se sentían las protagonistas cuando leían la revista.
Su hija, siempre le decía, mami tu eres la guerrera y yo tu fiel compañera!
Claudia crecía, con ello los gastos, y mamá tuvo que conseguir otro trabajo.
Ya casi no se veían, pero por las noches Rocío le dejaba en la cama la revista, con una nota pidiendo que la leyera, y que no se olvidara que ella, era su fiel compañera.
Así, pasó el tiempo de la primaria, y el tiempo era menos para ambas.
Que por ella, luchaba, y que le dolía no poder llevarla a la secundaria por las mañanas.
El tiempo pasó y llegó el día de graduación de secundaria de Claudia, ese día la madre muy orgullosa se sentía.
Ya que acompañaba a su hija a su graduación y sintió una dicha que no cabía en su corazón.
Al salir de la escuela la Claudia se detuvo a despedirse de unos amigos, pero la Rocío continuó su camino.
Sin percatarse, Rocío de la banqueta descendió y no se dio cuenta cuando un automóvil se acercaba y la arrolló.
Cuando despertó, ya estaba en el hospital, y al ver que despertaba su hija la empezó a abrazar.
Cuando se separaron, Claudia le enseñó las revistas que leían cuando ella era niña.
Pero también le dijo que hacía tiempo las había dejado de leer, y su Rocío le pregunto si era porque su niña, ya se había convertido en mujer!
Claudia le respondió, que no era por eso, que seguía creyendo en los súper héroes.
Pero que hacía tiempo, había cambiado a La Mujer Maravilla, por su súper mamá, porque un día entendió que por mí, a diario sales a luchar.
Y después de todo eres más poderosa, porque eres de verdad. Y sé que por mí no dejaras de luchar!
Rocío la abrazó llorando, y su abrazo fue correspondido, mientras la abrazaba, a su hija le decía al oído.
Hija: Eres una guerrera, me enseñaste a luchar, y ahora, yo tu fiel compañera, no te voy a defraudar!
Fin
Bryan





