Xochitlán de Vicente Suárez, Puebla. Los antorchistas huitziltecos conmemoraron el aniversario luctuoso de Máximo de la Cruz Rivera, líder antorchista que falleció el 29 de febrero de 2004 bajo las balas de los enemigos del progreso de Huitzilan de Serdán.
Con una misa y una ofrenda floral, los pobladores encabezados por el presidente municipal de Huitzilan de Serdán, Manuel Hernández Pasión, el líder antorchista en la zona, Sady García Córdova, se dirigieron al panteón de la junta auxiliar de Huahuaxtla, donde se encuentran los restos de Máximo de la Cruz, y ahí rindieron homenaje a un hombre que fue pilar en la historia de desarrollo del municipio de Huitzilan de Serdán.
Máximo de la Cruz era un indígena originario de Xochitlán que se organizó en Antorcha Campesina y, gracias a su sensibilidad, inteligencia y valentía, rápidamente se convirtió en líder de los campesinos de la zona y, muy en particular, de Huitzilan de Serdán.
En su intervención, el alcalde antorchista recordó que “Don Maxi”, como se le conocía en Huitzilan, fue un luchador social que entregó su vida por el pueblo, impulsando el desarrollo y el progreso y llevando a miles de indígenas a mejorar sus condiciones de vida.
Manuel Hernández Pasión recordó que Don Máximo murió asesinado por las balas de la UCI, quienes fueron los principales opositores al progreso de este pueblo cafetalero; sin embargo, su ejemplo queda para que los huitziltecos se unan como un sólo hombre para continuar con la lucha para que su municipio continúe por la senda del progreso.
“Don Maxi, quien fue un líder natural de los pobres organizados en Antorcha Campesina, dejó con su liderazgo y su lucha una obra material que nadie puede negar, que cambió para bien la calidad de vida de todos los huitziltecos. ¡Don Maxi, nuestro respeto; en Antorcha sigue vivo!”, expresó durante su intervención.
Bajo la consigna “Por todos los caídos, nosotros estamos de pie”, el pueblo huitzilteco rindió homenaje ante la presencia de sus familiares, amigos y compañeros de lucha.




