Washington.- La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos denegó el pedido de la compañía de automóviles General Motors de revisar demandas en su contra por la utilización de piezas defectuosas en vehículos.
A las fallas en los interruptores de encendido se atribuyen accidentes que provocaron unos 120 muertos, además de heridos graves, apuntaron reportes de prensa.
General Motors pretendía que se anulara una decisión del año pasado de una corte de Nueva York que la expone a pagar reparaciones por miles de millones de dólares.
De acuerdo con la determinación judicial, la bancarrota de 2009 de General Motors no la protege de los reclamos por el problema de dichos interruptores.
Esas partes eran tan sensibles que la mínima sacudida de los automóviles detenía el motor y se bloqueaba la dirección asistida y una parte del sistema de frenos.
A juicio de la empresa, su venta, debido a la mencionada bancarrota, por la cual el Gobierno respaldó la compra de casi todos los activos para crear una nueva entidad, la exonera de responsabilidades de su antecesora.
Sin embargo, los demandantes plantean que la actual General Motors es responsable por la conducta de la anterior, pues la firma conocía los defectos previo a la aparición de los problemas financieros.



