Fernando Javier Incháustegui Calderón
Ahí está su magna obra.
En 1999 se presenta la Ley de Herodes, una comedia satírica sobre la corrupción política en México durante el largo mandato del PRI. En el año 1949 los habitantes de la localidad de San Pedro de los Saguaros decapitan de un machetazo a su alcalde cuando trataba de huir del pueblo con el dinero de las arcas municipales.
El licenciado López, Secretario de Gobierno, decide nombrar a Juan Vargas, encargado de un basurero y antiguo militante del PRI, como nuevo alcalde hasta las próximas elecciones en las que él es firme aspirante a la gobernación del estado. Vargas afronta su misión con las mejores intenciones, hasta que poco a poco va descubriendo los beneficios del poder y la corrupción.
Una de las escenas de esta película que más recuerdo, es cuando Vargas ordena la tala de una palmera, la cual después se usaría para hacer el poste de luz que mandaría levantar en el pueblo. Obra que traía el prometido “progreso”, porque lo primero es lo primero y lo primero es el futuro de nuestro pueblo, señala Vargas al Dr. Morales, panista del pueblo, quien al momento de que el poste se cae, riéndose le dice a Vargas “Ahí está su magna obra”.
Sesenta y tres años después, en Puebla, en la vida real, sucede algo parecido; se promete un desarrollo y un cambio total, una Puebla moderna. Tal y como sucedió en la Ley de Herodes, en el momento de las obras, se cayeron puentes y estructuras; pasado algunos años (máximo seis) podemos retomar la frase del Dr. Morales, “ahí está su magna obra”. Veamos algunos ejemplos:
Ciclopista Autopista Puebla-México. La inversión de 150 millones de pesos que requirió la ciclopista resultó infructuosa, ya que provoca accidentes y además causa afectaciones a quienes trabajan en las industrias de la zona, dado que los cuellos de botella ocasionan que lleguen tarde a sus trabajos.
El CIS de Tehuacán se cae a pedazos. Cuatro años de haber sido inaugurado por el gobierno de Rafael Moreno Valle, la fachada del Centro Integral de Servicios de Tehuacán —que costó 152 millones de pesos— ha comenzado a resquebrajarse. Trabajadores del gobierno del estado y usuarios aseguran que todos los días se caen los mosaicos del inmueble, por lo que temen que en algún momento una persona resulte herida.
La obra se presumió por ser el segundo CIS más grande después del que se encuentra en Puebla capital, ya que cuenta con cuatro niveles, caseta, estacionamiento, vialidades, áreas verdes, andadores, un lago, planta tratadora de agua y patio de maniobras, distribuidos en 13 mil 148 metros cuadrados.
Los arcos de seguridad en Puebla. Pese a que el Gobierno de Puebla pagó 681.8 millones de pesos por los seis arcos de seguridad instalados en el Estado, este año solo tres de ellos han registrado aseguramientos de personas y vehículos. De acuerdo con el VI Informe de Labores, en 2016 solo se recuperaron 50 autos, se decomisaron dos armas de fuego, un caso de posesión de drogas y uno de clonación de documentos. No sólo eso, de varios de ellos se ha documentado que costaron millones más de lo que estaban presupuestados e incluso que el equipo con el que cuentan es obsoleto.
Estas obras suman más de 900 millones de pesos; obras que no trajeron el progreso ni la modernidad, en una entidad que se encuentra en los últimos lugares de crecimiento, fomento al empleo, educación, etc.
Breves en el tema de Pobreza.
- Puebla, entre los estados más pobres que reciben más remesas Puebla es la quinta entidad del país con el incremento más alto en el envío de remesas registrado durante el primer trimestre de 2017, de acuerdo con un reporte del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados. Los recursos que los migrantes de origen poblano enviaron durante los tres primeros meses del año sumaron 379 millones de dólares, equivalentes a 7 mil 201 millones de pesos, según datos del Banco de México (Banxico).
- EPN no movió a México. A Peña Nieto el tiempo ya se le acabó y la promesa de “Mover a México” en materia económica está lejos de cumplirse. Por ello, lo mejor que puede suceder es que se limite a dejar una economía más o menos estable. Una deuda de casi el 50 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), una inflación que acabó con el ya de por sí deteriorado salario mínimo; una pobreza que aumenta constantemente y una tasa de desempleo de 4 por ciento, son los números con los que Enrique Peña Nieto llega a su quinto año de gobierno.
- Pobreza en el “triángulo rojo”: más de 70% de los habitantes, según Coneval. No obstante, el estudio del organismo deja claro que en Palmarito Tochapan, junta auxiliar de Quecholac, donde hubo un cruento enfrentamiento el pasado 3 de mayo entre elementos de la Policía Militar y presuntos huachicoleros, el índice de pobreza es mayor, pues 86 por ciento de la población lo padece. De hecho, 33 por ciento de los habitantes en los 14 municipios que abarcaría el territorio con mayor incidencia de robo a ductos de Petróleos Mexicanos, concentra a 33 por ciento de los habitantes más pobres del estado de Puebla.




