El linfoma es un cáncer originado en el tejido linfático que se expande en todo el organismo; es una enfermedad que ataca nuestras defensas y no distingue sexo ni edad, por ello, la detección oportuna de dicho padecimiento es crucial para que el tratamiento tenga éxito.
El doctor Alejandro Limón Flores, jefe del servicio de hematología del Hospital de Especialidades «San José» del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla explicó que no existe una causa específica, sin embargo se sabe que algunos virus tienen la capacidad de desarrollar linfomas, también la exposición de algunos tóxicos industriales, radiaciones y medicamentos que tienen grandes efectos en el organismo, así como enfermedades autoinmunes predisponen la existencia de algún linfoma.
Los principales síntomas son: fiebre, cansancio, pérdida del apetito, sudoración nocturna, dificultad para respirar, pérdida de peso y la existencia de un bulto que crece progresivamente en el cuello, aunque también suele salir en las axilas, en la ingle o en alguna otra parte del cuerpo.
En otras ocasiones ocurre dentro del abdomen o dentro de la caja torácica, o en alguna otra parte interna del cuerpo, este no es visible ni tangible por lo que el diagnóstico se complica porque se confunden los síntomas con otras enfermedades.
El diagnostico consta de una biopsia que se caracteriza por el análisis de una muestra del tumor y otra puede ser a través de una cirugía.
El tratamiento consiste en radioterapia y quimioterapia, tratamientos capaces de destruir células cancerosas y otras veces es necesario el trasplante de médula ósea, expuso el experto.
El doctor Limón Flores concluyó indicando que con una atención oportuna ante cualquiera de los síntomas anteriormente mencionados, ya que si este tipo de cáncer se detecta a tiempo, puede ser controlado. Por esta causa, en el IMSS Puebla se atiende aproximadamente a un centenar de pacientes por año.










