Los llamados Pueblos Mágicos resienten la baja turística tras los sismos de septiembre, que en algunos casos afectaron su infraestructura hotelera.
Los Pueblos Mágicos son localidades con atributos simbólicos, leyendas, historia, hechos trascendentes y cotidianidad que significan oportunidad para el aprovechamiento turístico.
La Secretaría de Cultura mantiene un programa que contribuye a revalorar a un conjunto de poblaciones del país que siempre han estado en el imaginario colectivo de la nación y representan alternativas frescas y diferentes para los visitantes nacionales y extranjeros.
Pero los pasados sismos del 7 y 19 de septiembre, además de las pérdidas humanas, dejaron cierres parciales o afectaciones en los atractivos turísticos de los llamados Pueblos Mágicos, en los cuales, la mayoría de la población se mantiene de los ingresos que dejan los visitantes.
Chiapas cuenta con cuatro de ellos, de los cuales al menos dos presentan afectaciones graves; Puebla tiene nueve, y de ellos, Atlixco y Cholula son de los más afectados.
Oaxaca posee cinco: Mitla fue de los más afectados, y en ese estado la tierra sigue temblando.
En Morelos, sus dos Pueblos Mágicos, Tepoztlán y Tlayacapan, resultaron dañados; mientras que en Guerrero su único sitio reconocido, Taxco, sufrió afectaciones en sus atracciones e infraestructura hotelera.
De los nueve registrados en el Estado de México hay daños en Malinalco.
Estas localidades han reportado bajas significativas en los visitantes nacionales y extranjeros, en algunos casos hasta de 80 por ciento, lo que afecta la economía de sus habitantes, quienes viven del comercio, artesanía o son prestadores de servicios.
Por ello el presidente Enrique Peña Nieto instó a promover el turismo en esas localidades, como forma de ayudarlos a superar las afectaciones por los sismos.








