
De manera didáctica y emotiva, Miguel Carbonell, jurista y miembro del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, presentó a los nuevos universitarios de la Facultad de Derecho su libro «Cartas a un estudiante de Derecho», texto donde comparte consejos, sugerencias y recuerdos en su época de estudiante.
Al darle la bienvenida, en el auditorio José María Morelos y Pavón, Guillermo Nares Rodríguez, Director de esta unidad académica, destacó «hoy nos reunimos con el objetivo de ilustrar una temática que motive la formación y el desarrollo de los próximos juristas para que a través de la experiencia puedan fortalecer su conocimiento».
Miguel Carbonell, señaló que «Cartas a un estudiante de Derecho», es un libro que a través de 16 esquelas plantea el compromiso que los abogados deben de tener ante los nuevos retos, pensar siempre en la justicia y rescatar los valores vinculados con el derecho, y con ello, ser profesionistas tranparentes.
Durante su participación, el jurista propuso a los universitarios dieciséis puntos «que les permitan, en primer lugar, ser grandes estudiantes y en segundo lugar excelentes abogados».
Comentó ocho medidas para ser grandes estudiantes: «en primer lugar fíjense metas concretas como no faltar a clases y dedicar una hora diaria a sus estudios; dos: elijan bien las materias y a sus profesores; tres: utilicen todos los recursos que les ofrece la Universidad; cuatro: aprendan de manera activa; cinco: manejen bien su tiempo; seis: desarrollen hábitos de lectura, siete: mejoren la forma en que toman sus apuntes y por último desarrollen la forma en que hablan y escriben, ya que en un futuro les ayudará para ser grandes abogados.
Después emitió ocho reflexiones para ser un buen abogado: «relaciónense con el lenguaje jurídico, debido a que es importante que desde sus inicios se familiaricen con las palabras más básicas de lo que es el derecho; conozcan la formación jurídica fortaleciendo sus fuentes de investigación; desde la universidad integren el buen uso de las nuevas tecnologías; eviten memorizar, ya que un buen abogado no es el que memoriza si no el que habla con argumentos.
Otro punto importante es que tengan una vigorosa formación ética que les enseñe la importancia de los valores debido a que cuando se enfrenten a la práctica sabrán defender la justicia, de la misma manera se necesita tener una profunda convicción para luchar por la justicia y por ultimo tener motivación.
Luego de invitar a practicar estos puntos, Miguel Carbonell, instó a los nuevos estudiantes de Derecho a amar la profesión pero sobre todo a vivir de manera muy profunda la universidad.


