El precio de los alimentos que se venden en la calle aumentó siete por ciento en el último año, según dijo la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec).
Ello representa más del doble respecto al tres por ciento anual reportado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) para alimentos y bebidas no alcohólicas para la primera quincena de julio de 2018, apuntó la fuente.
A partir de un monitoreo de precios de la canasta básica en 200 puntos de venta de varios estados, como Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Nuevo León y Tlaxcala, la organización encontró que el tomate se vende 36 por ciento más caro que hace un año en Guanajuato.
Por su parte la cebolla se encareció 25 por ciento en el estado de México y el chile 60 por ciento en Nuevo León.
A nivel nacional, el precio promedio del frijol subió 4,4 por ciento, el del aguacate 1,75 por ciento y de huevo 1,18 por ciento.
‘La curva de crecimiento constante de precios seguro se incrementará en el último trimestre del año por ser la temporada de alto consumo. Esto se debe principalmente al incremento del precio de las gasolinas, lo que impacta los gastos de transportación de los productos, afirmó Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Anpec.
También dijo que la devaluación del peso frente al dólar encarece el costo de los alimentos importados como granos, huevo, lácteos, carnes, embutidos, entre otros.




