Hay tres cosas que no se deben perder nunca porque representan la vida: oxígeno, agua y alimentos, en ese orden, todo se podrá perder menos eso, todo ser vivo depende de esos tres elementos, si uno de ellos falta no hay vida.
Se ha dicho que un ser humano sólo puede vivir como máximo tres minutos sin oxígeno, tres días sin agua y una semana sin alimentos.
De modo que sin alimentos podemos vivir hasta 7 días, imaginemos entonces un mundo sin alimentos, siete días sería la resistencia, no más.
Se dirá que eso no ocurrirá porque en México y el mundo hay suficientes alimentos, tantos que en algunos lados que se dan el lujo de tirarlos a la basura.
Sin embargo, no hay que estar tan seguros de esto, la tierra aún es pródiga a pesar de los daños que se le causan, aún produce, pero los humanos la están dañando todos los días de mil formas: le quitan su vocación agrícola para desarrollar infraestructura, vivienda, carreteras, etc., le quitan el bosque, la erosionan, la contaminan, la empobrecen, la dañan con los químicos que le aplican, le eliminan especies animales, insectos que forman parte del todo, le ponen basura de todo tipo en cantidades enormes, industriales, le causan todo tipo de daños.
Garantizar alimentos suficientes para esta y las siguientes generaciones es uno de los grandes retos para la sociedad nacional y mundial, no hacerlo, no lograrlo, representará el fin de la vida y una serie de conflictos sociales.
Sin duda alimentos y agua van juntos, de modo que tienen que existir para preservar la vida, para que haya alimentos primero tiene que haber agua, y por supuesto oxígeno.
Pero hablemos del reto de los alimentos, sólo las máquinas y las piedras no los necesitan, los humanos, animales y plantas sí.
Hoy, ya bien entrado el siglo XXI, la situación de los alimentos ya es complicada, la cosechas de granos a nivel nacional y mundial cada vez son menores por los efectos del cambio climático, los rendimientos han bajado, empieza a haber déficit en algunos, es decir, la oferta ya es inferior a la demanda.
Las naciones productoras ya no producen lo mismo aun con los avances tecnológicos, sus inventarios bajan en forma constante debido que el clima ya no es tan favorable, los ciclos de lluvia empiezan a ser irregulares, hoy sólo sobreviven los cultivos bajo invernaderos, las plantaciones a cielo abierto son cada vez más riesgosas.
Esta una realidad que no puede ocultarse. La sociedad mexicana y mundial a medida que pasan el tiempo crece en número de personas, pero al mismo tiempo no sólo disminuye la superficie agrícola sino que es menos productiva por los daños que le causan.
Una cosa es real, si esto sigue así, si la población se sigue multiplicando y al mismo tiempo dañando los recursos naturales, vendrá el cobro de factura pronto.
Imaginemos el 2050, dentro de 32 años, un tiempo muy corto, pero suficiente para ver resultados por las malas acciones que se hacen por todos lados. A partir de ese año, o antes, podría haber serios problemas para garantizar alimentos, podría haber escasez de agua por la contaminación a que es sometida todos los días.
Es lógico suponer que así serán las cosas si hoy no se aplican medidas para evitarlo, y por lo visto, no las tomarán porque no se ve nada en ese sentido, los gobiernos y sociedades están en su proceso consumista y destructivo y no ven más allá.
No, no sabemos lo que ocurra, pero si un enfermo no se cura lo más seguro es que la enfermedad avance y no tenga remedio, eso mismo pasará con todo lo vivo si hoy no se atienden los problemas.
La ciencia avanza, sí, pero no resuelve los problemas que tenemos, la ciencia no puede cambiar la actitud negativa de las sociedades y gobiernos, la ciencia inventa mil cosas pero no puede frenar la contaminación y destrucción de todos, más a bien la alienta, la estimula, por ejemplo, hoy todos quieren tener auto, por eso sólo en México hay por lo menos 35 o 40 millones de autos contaminando todos los días, por cada tres personas hay un auto.
Es muy probable que ante esta situación y para disponer de alimentos suficientes, cada vez más aparezcan en el mercado alimentos que ya no son naturales, sino sintéticos, es decir, parecidos a los naturales, la gente, todos, ya los estamos consumiendo con las consecuencias que habrá en los organismos, veamos por ejemplo qué clase de “leche” estamos consumiendo, son fórmulas lácteas, sueros, compuestos químicos, México importa buena cantidad.
Los mismo pasa con algunos “cereales” que ya hay en el mercado y que en realidad es cartón o plástico, de oriente, sobre todo, llegan estos productos supuestamente más baratos.
Como tampoco la ganadería es suficiente para responder a la demanda de carne, no se duda que ya haya “carne” sintética, igualita pero de plástico, cartón y otros materiales, no, si la ciencia se las arregla para que en el mercado no deje de haber alimentos.
Los productos naturales están pasando a la historia, hoy la humanidad está ya consumiendo cosas raras pero que es la consecuencia de la explosión demográfica y la cada vez menor producción de alimentos.
¿Qué clase de “alimentos” se consumirán dentro de cien años? a lo mejor serán sólo píldoras porque alimentos como hoy aún los hay, ya no habrá, puede suceder de acuerdo a lo que ya se ve, lo que está pasando con algunos productos.
Hoy hay cerca de ocho mil millones de habitantes en el mundo, ¿qué comerán y en dónde vivirán cuando sean 16 mil o 20 mil millones? Sólo Dios sabe.







