El Movimiento Antorchista coadyuvó a que este domingo no reavivara el conflicto el San Bernardino Chalchihuapan, por el destino del Salón de Evangelización, alertando a las autoridades civiles y eclesiásticas para que no se oficiara misa ni en el salón ni en el templo, debido a lo delicado de la situación.
«Creemos que la decisión de las autoridades fue la correcta: no abrir el salón, primero porque el gobierno estatal sabe que el acuerdo es mantenerlo cerrado para ambas partes hasta que se resuelva el problema de manera definitiva; en segundo lugar, porque la población ahorita tiene una paz que, por adelantarnos a los tiempos, se podría romper», afirmó Rosendo Morales Sánchez, líder de Antorcha en la zona.
Por eso, afirmó el líder, el viernes pasado nos pronunciamos en contra de que se llevara a cabo la misa. «Nosotros queremos que los fieles de Chalchihuapan podamos cumplir con nuestra obligaciones sagradas, pero en paz, con tranquilidad. No es necesaria la violencia», afirmó.
Sin embargo, urgió al gobierno del estado y a la arquidiócesis a que resuelvan de forma definitiva el problema.
-¿Cuál sería la solución? –se le preguntó.
La solución ya la hemos planteado en otras ocasiones: que el salón de evangelización se le regrese a la comunidad, porque ellos lo construyeron con sus cooperaciones, y que se construya un templo nuevo, adecuado al culto a la Virgen de Guadalupe, para que asistan quienes así lo deseen. Esperamos que ya el gobierno resuelva –subrayó.
«Es más, la placa que está afuera del salón, entregada por el entonces arzobispo de Puebla, tiene grabado ahí quién construyó ese salón; ahí no se puede mentir: lo hizo el pueblo en conjunto, porque lo que no es justo que ahora un grupo se lo quiera adueñar».










