De enero a octubre de 2012, la delegación Federal del Instituto Nacional de Migración (INM) en Puebla atendió a un total de 77 menores migrantes, de los cuales 57 viajaban solos, 11 eran mujeres y 46 hombres.
De acuerdo con el Departamento de Informática y Estadística de esta delegación, las principales nacionalidades de procedencia de los menores son Guatemala, Honduras y El Salvador.
Los motivos por los que emigran los niños y adolescentes migrantes es por reunificación familiar, en el caso de los menores de 12 años y económica, en el caso de los adolescentes de entre 13 y 17 años.
La delegación del INM en Puebla, que encabeza la C. P. Rocío Sánchez de la Vega, cuenta con 12 Oficiales de Protección a la Infancia (Opis), quienes se encargaron de proteger a los menores, durante el tiempo que permanecieron bajo el resguardo del INM hasta la entrega a sus familias, en sus lugares de origen.
La función de los Opis es garantizar los derechos de niños y adolescentes migrantes no acompañados que se encuentren alojados en estaciones migratorias.
Tienen la obligación de orientar y proteger sus derechos, sin hacer distinción de ningún tipo y cuidando todo el tiempo su integridad.
Previamente, los oficiales reciben capacitación en áreas como atención emocional, comunicación, contención en crisis y derechos de los menores migrantes, así como prevención de violencia, maltrato o abuso.
Un niño o adolescente migrante no acompañado es considerado todo aquel menor de 18 años que no es acompañado por algún familiar consanguíneo en primer grado.
Entre las cosas que deben realizar los oficiales es informar a los menores migrantes extranjeros no acompañados su derecho a solicitar la condición de refugiado o en caso de ser repatriado acompañarlos hasta su país de origen.
El Instituto Nacional de Migración tiene el compromiso de mantener la seguridad y el bienestar de los migrantes a su paso por el territorio, anteponiendo en todo momento el pleno respeto a sus garantías y a sus derechos humanos.









