Más de 350 personas provenientes de distintas comunidades de la región han recuperado su sonrisa luego de ser operados de labio leporino y paladar hendido, gracias a la labor que realizan desde hace tres años el Hospital Universitario de Puebla y la Fundación Smile, con la que reconstruyen vidas y tocan el rostro de la humanidad.
Bajo el común denominador de falta de recursos económicos y la presencia de esta malformación que afecta a cientos de mexicanos, los padres de decenas de menores a lo largo de la semana, aguardaron en las salas de espera del HUP por la oportunidad de que sus hijos recuperaran su sonrisa y transformaran su futuro.
Adolfo y Lucía, originarios de Oaxaca, padres de seis hijos, él vendedor de jugos y ella dedicada al hogar, esperan que den las 2:00 de la tarde para que su pequeño de dos años y medio ingrese a quirófano y sea operado por alguno de los médicos de distintos países y del nosocomio que apoyan esta labor.
«Lo que quiero es que quede bien su labio, quiere hablar pero todavía no se puede como está, gracias a Dios nos están apoyando con todo esto», comentaron.
Al tiempo de reconocer que sin esta labor altruista hubiese sido imposible pagar una operación, Ana Delia Morales Rosas de 22 años, quien es originaria de Ciudad Serdán y padece de la misma malformación que su bebé: Pablo, de un año cuatro meses, espera pacientemente.
Satisfecha comenta que ella cursó por 15 operaciones para quedar bien de esta malformación y que gracias a la radio se enteró de esta oportunidad, «venimos aquí inmediatamente, lo valoraron, le sacaron fotos y en un momento van a operarlo, ahorita del labio y en noviembre del año que viene le van a operar el paladar, una vez que madure».
Ana Delia reconoció la atención y el trato recibido durante esta jornada: «para mí son muy buenos cirujanos, me atendieron muy bien, a la hora que te dicen que te van a atender, en ese momento te atienden; el hospital tiene buen servicio, es una buena ayuda».
Ya en la sala de recuperación María del Carmen, de 27 años de edad consuela al pequeño Ruisel de tan solo 11 meses, quien pasó por una segunda operación «ya lo operaron una vez y quedó muy bien, nada más que llora pero no pasa nada, está contento, nos tratan bien».
La directora ejecutiva de Smile Network International, Maureen Cahill agradeció la ayuda recibida por parte del HUP: «sin socios como la Universidad, no podríamos ayudar, queremos contribuir para que los niños de México sonrían, somos afortunados de poder ayudar».
Con un tono de bondad, Maureen admitió que el fin de la Fundación Smile es continuar trabajando con el nosocomio para ayudar a tantos niños como sea posible y resaltó la importancia de «valorar esta sede que hemos tenido, porque sin los maestros y voluntarios no hubiéramos podido hacer nada».



