Tecamachalco, Puebla.- Doscientas cincuenta familias de escasos recursos de ese municipio y sus inmediaciones, se encuentran cada vez más cerca de convertirse en dueños legítimos de su propia casa, esto debido a que, gracias al apoyo del Movimiento Antorchista poblano, pudieron obtener un crédito para adquirir las viviendas de la Unidad Habitacional Moisés Saba, así lo expresó Antonino Rodríguez Sánchez, representante de esa colonia.
El fraccionamiento, ubicado a las orillas del municipio, estuvo cerca de 20 años abandonado, por lo que las viviendas sufrieron gran deterioro y les fue robada la tubería de cobre, tinacos, accesorios de baño y hasta las puertas, sin embargo, quienes hoy habitan este complejo, se interesaron en conocer la situación legal del mismo e indagar sobre sus dueños, con la finalidad de contactarlos y llegar a un acuerdo de compra-venta, afirmó Rodríguez Sánchez.
Comentó también, que fue la dirigencia estatal del Movimiento Antorchista quien halló al dueño del inmueble, el empresario Moisés Saba, cuyo nombre lleva hoy la colonia, e inició con él una serie de negociaciones que tomaron tiempo y esfuerzo, pero que finalmente rindieron fruto cuando el propietario aceptó vender las casas a precios accesibles, y en mensualidades que van desde los 2 mil 156, hasta los 4 mil 400 pesos, según las posibilidades de cada familia, detalló el representante de los colonos.
Nuevo domicilio, nuevos retos
Fue así como, desde julio de 2009, los ahora beneficiados arribaron al fraccionamiento para iniciar una verdadera historia de lucha y trabajo solidario, teniendo que afrontar las deplorables condiciones en que se encontraban los apartamentos, la falta de servicios de energía eléctrica, agua potable, drenaje, recolección de basura y vigilancia, además de que, por encontrarse en los límites entre los municipios de Tecamachalco y Huixcolotla, hasta la fecha ninguno de esos ayuntamientos ha querido reconocer a la Unidad Habitacional como parte de su territorio.
Sin embargo, estos vecinos decidieron organizarse para hacer arduas faenas de limpieza y mantenimiento de las casas, habilitaron provisionalmente el drenaje, consiguieron introducir la electricidad aunque comparten una sola línea, compran pipas de agua para abastecerse del líquido y se mantienen seguros gracias a las guardias que realizan, e incluso, este año inició el primer ciclo escolar en el jardín de niños que fundaron, el cual carece todavía de una clave.
Ante esta situación los colonos, que en su mayoría son trabajadores eventuales, se han acercado a los gobiernos municipales, y al estatal para solicitar la introducción de los servicios mencionados y el adoquinado de sus calles, que aún son de tierra, por lo que manifestaron estar consientes de será hasta cuando terminen de pagar las viviendas y tramitar sus escrituras, cuando puedan reclamar con mayor fuerza sus derechos como ciudadanos, y dijeron que lucharán por obtener esos servicios prioritarios respaldados por el Movimiento Antorchista.
Afortunadamente aquí contamos con el apoyo de la organización que es la que está quedando por nosotros, gracias a esa fuerza de Antorcha a nivel nacional, los dueños confían en nosotros y aceptan la venta de las casas», destacó Edith Terrones González, vecina de la colonia Moisés Saba, «me beneficia porque es como si estuviera pagando la renta pero la casa ya es mía», apuntó.




