La acción incluye sanciones contra un lugarteniente clave y el suegro de Chapo Guzmán
WASHINGTON, D.C.- El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Bienes de Extranjeros (OFAC) anunció hoy la designación de dos operadores claves del cártel de Sinaloa, incluyendo a un importante lugarteniente del cártel y al suegro del capo del cártel de Sinaloa, Joaquín «Chapo» Guzmán Loera. La acción de hoy, en conformidad con la Ley de Designación de Cabecillas Extranjeros del Narcotráfico (Ley Kingpin) prohíbe a los estadounidenses realizar transacciones financieras o comerciales con estos dos individuos y también congela cualquier activo que puedan tener bajo la jurisdicción de los E.U.
OFAC está designando al lugarteniente del cártel de Sinaloa Dámaso López Núñez por su rol en actividades de tráfico de narcóticos para Joaquín «Chapo» Guzmán Loera y por tener un papel significativo en el tráfico internacional de estupefacientes. López Núñez, alias «El Licenciado,» asistió a Guzmán Loera a escaparse de una prisión federal mexicana en 2001. Él se convirtió desde ese momento en uno de los altos líderes del cártel de Sinaloa, el cuál es responsable de múltiples envíos de toneladas de narcóticos desde México hacia Estados Unidos. La OFAC además designó a Inés Coronel Barreras por su papel en las actividades de tráfico de estupefacientes de Guzmán Loera. Inés Coronel Barreras es el padre de Emma Coronel Aispuro, quién es la tercera esposa de Guzmán Loera. El Presidente de los Estados Unidos previamente identificó a Joaquín Guzmán Loera y al cártel de Sinaloa como importantes narcotraficantes extranjeros conforme a la Ley Kingpin en 2001 y 2009, respectivamente.
«Hoy, OFAC designó al hombre de confianza y al suegro del Chapo Gúzman,» dijo el Director de OFAC, Adam J. Szubin. «Trabajando con nuestros socios de procuración de justicia a nivel federal, continuaremos investigando los bienes y la infraestructura del cártel de Sinaloa, dondequiera que se encuentren.»
La acción de hoy, no hubiese sido posible sin el respaldo de la Administración para el Combate de Drogas (DEA).
Internacionalmente, OFAC ha designado a más de 1,200 empresas e individuos con vínculos a 97 cabecillas del narcotráfico desde junio del 2000. Las violaciones a la Ley Kingpin pueden ser castigadas con multas de hasta 1,075 millones de dólares por cada violación y penas criminales más severas. Las multas criminales para los directivos de empresas pueden ser hasta de 30 años en prisión y multas hasta de 5 millones de dólares. Multas criminales para las empresas pueden alcanzar los 10 millones de dólares. Otros individuos pueden enfrentar hasta 10 años en prisión por violaciones a la Ley Kingpin y multas conforme al Título 18 del Código de Estados Unidos.












