En la Galería Central del Centro Nacional de las Artes se encuentra montada la exhibición Confluencias de La Parota, serie de 62 piezas de grabado creadas en el Centro de Formación y Producción de Artes Gráficas de Colima, por algunos de los maestros y alumnos que han participado en este proyecto.
Como parte de esta muestra, el director del recinto colimense, José Antonio Castillo, acompañado por los artistas plásticos Javier Fernández y Francisco Castro Leñero, ofrecieron la conferencia «Confluencias en la Parota: 15 años de gráfica en México», en la que destacaron cómo este proyecto ha sido muy bien recibido por las nuevas generaciones de artistas.
Castro Leñero mencionó por ejemplo, que él, junto con Fernando Aceves, tuvieron la idea de crear en Camboya un taller de grabado, «por iniciativa de Aceves más que mía, porque se enteró de que en ese país no había ningún artista que dominara esta técnica, así que por ese simple hecho nos embarcamos en ese proyecto.
«Todo resultó muy bien, porque a nuestra iniciativa se sumaron las autoridades locales, quienes nos brindaron recursos, pero sobre todo, encontramos un gran interés entre los jóvenes de ese país, algo increíble porque con ese dato de que no había en su país algún antecedente, era fácil pensar que no les iba a interesar, pero sucedió todo lo contrario. Esto habla de la presencia del grabado en México y en el mundo».
Señaló que en este año, en el que se cumple el centenario de la muerte de José Guadalupe Posada, es necesario generar una nueva reflexión sobre esta expresión artística, pues el nivel de producción y de participación que se da en La Parota en Colima y en otras partes del país, habla del creciente interés por aprender a dominar esta técnica.
«Por eso mencioné este ejemplo de un taller en Camboya, porque nos habla de cómo el grabado es un arte muy noble, que se produce en equipo, que se ennoblece por los requerimientos técnicos que implica su desarrollo, pues si bien, tiene su propio valor el trazo en un lienzo, en una pintura me refiero, en este caso, se requiere del dominio de otros recursos, entintar la placa, imprimirla.
«A esto le podemos agregar su carácter mítico, pues los grabadores sabemos que una aspiración es la de alcanzar la perfección, algo que con cada impresión nos replanteamos, así que se convierte en un reto, en una aspiración que nos mueve y casi nos obsesiona».
Acerca de la exposición en el Centro Nacional de las Artes, José Antonio Castillo, director de La Parota, comentó que la mayoría de las piezas incluidas en la colección fue producida en sus talleres; las otras provienen de diversas entidades del país y son de autores como José Luis Cuevas o Francisco Toledo.
«La idea en este caso es destacar cómo el proyecto ha logrado que confluyan en sus talleres, tanto la creación de obra gráfica, como la realización de talleres y cursos, impartidos por destacados autores como Jan Hendrix o Roberto Turnbull, así como impulsar el trabajo de las nuevas generaciones, además de que las piezas aquí expuestas, han sido poco mostradas.
«En este sentido, quiero destacar que el proyecto de La Parota se ha convertido en un referente a nivel nacional para los procesos de creación del grabado en el país, pues nos enfocamos tanto a la producción de obras como la organización de exposiciones de maestros y alumnos, algunos de ellos de tan solo 20 años, que ya muestran su trabajo al lado de los consagrados. Creo que por eso ha sido muy bien recibido y los jóvenes nos siguen con insistencia».
La exhibición Confluencias de la Parota permanecerá abierta hasta el próximo 22 de marzo, en la Galería Central del Cenart, ubicado en Río Churubusco y Tlalpan.



