La constante disminución de los bosques es motivo de grave preocupación, su causa principal son las persistentes presiones que derivan de las poblaciones en formación, la expansión de la agricultura, la pobreza y la explotación comercial.
«La deforestación sigue aumentando a una tasa alarmante de alrededor de 13 millones de hectáreas por año. Al mismo tiempo, las plantaciones forestales y la expansión natural de los bosques se han reducido considerablemente, aumentando la pérdida neta de superficie forestal», indicó Miguel Ángel Valera Pérez, profesor investigador del Instituto de Ciencias de la BUAP.
Antes para la sociedad los árboles se asociaban exclusivamente con la producción de madera y se desconocían los centenares de bienes y servicios asociados con ellos, por ejemplo la liberación de oxígeno.
En el marco del Día Internacional del Bosque, celebrado este 21 de marzo, reveló que su importancia radica en proporcionar múltiples beneficios para el medio ambiente: secuestro de carbono, conservación de la biodiversidad y protección de cuencas hidrográficas. Así como ser proveedores de bienes maderables y no maderables, servicios en general, al igual que de bienes y servicios ambientales.
«Los bosques hacen por nosotros cosas de valor incalculable, pero si queremos traducirlo en valor monetario, según cálculos científicos, los servicios de valor incalculable y las materias primas que ofrecen los bosques se estiman en unos 25 mil pesos mexicanos por año y hectárea».
El académico del Departamento de Investigación en Ciencias Agrícolas, expuso que el mundo posee poco menos de cuatro mil millones de hectáreas de bosques, que cubren alrededor del 30 por ciento de la superficie terrestre mundial.
Están distribuidos de forma desigual: de los 229 países, 43 poseen superficies forestales que superan el 50 por ciento de su superficie terrestre total, mientras que 64 disponen de superficies forestales inferiores al 10 por ciento. Mientras que cinco países (Federación de Rusia, Brasil, Canadá, Estados Unidos de América y China) abarcan juntos más de la mitad de la superficie forestal total.
Señaló que se afirma que México es un país forestal porque un 70 por ciento de su territorio (140 millones de hectáreas) tiene el potencial ecológico (clima, suelo, topografía) para sostener recursos forestales.
«Se calcula en 40 millones de hectáreas la superficie aún cubierta con este tipo de comunidades arboladas, pero se encuentran en grave peligro de desaparecer, a una velocidad de 600 mil hectáreas al año, si no se toman medidas urgentes para controlar los diferentes factores de destrucción forestal».
Valera Pérez dijo que las consecuencias ya se empiezan a sentir y son desastrosas, sobre todo para los sectores más pobres del país. «Utilizamos demasiada madera y papel; necesitamos demasiadas áreas de cultivo. Cada vez más bosques son quemados para urbanizaciones e infraestructura».
Por lo que puntualizó «es muy importante llamar la atención hacia los beneficios de este ecosistema forestal y mostrar al ciudadano que cambiando sus patrones de consumo, puede ayudar a la protección del bosque».




