A través de la redes sociales, Juan Manuel Celis Aguirre, dirigente estatal del Movimiento Antorchista en Puebla, acompañado por el Grupo Nacional de Música, llevó a cabo un evento cultural online titulado «Canto del Jibarito».
El evento se realizó en homenaje a Rafael Hernández, compositor puertorriqueño, quien en vida compuso más de 3 mil piezas musicales y de quien el Grupo Nacional de Música de Antorcha interpretó “Ausencia”, “María y Victoria”, “Qué te importa”, “10 años”, “Desvelo de Amor”, “Que chula es Puebla”, “Día y noche”, “Tú no comprendes”, “Perfume de gardenias”, “No me quieras tanto”, “Preciosa”, “Campanitas de cristal”, “Silencio” y “Lamento Borincano”.
Dichas piezas fueron interpretadas por Catalina Flores, Beatriz Vázquez, Wenceslao Muñoz, David Paredes y Abraham Vázquez.
El acompañamiento musical estuvo a cargo de Juan Celis, quien tocó el piano; Issac Gómez, el violín; Silvestre Vitervo, el contrabajo, y Yara Fernanda, el bongó.
Estos eventos tienen como objeto compartir con el pueblo cibernauta, la belleza de la cultura nacional e internacional, de manera gratuita.
El antorchista, como dice la canción “lleva en su pensamiento todo un mundo, lleno de felicidad (…), piensa remediar la situación”, razón por la cual, la comisión cultural ha venido presentándose en vivo a través de la página oficial de Facebook del Ingeniero Juan Manuel Celis Aguirre.
Sobre Rafael Hernández
Rafael Hernández, conocido como “El Jibarito”, nació en el pueblo de Aguadilla, Puerto Rico.
A los 12 años inició sus estudios musicales con los profesores José Ruellán Lequerica y Jesús Figueroa.
Asimismo, aprendió a tocar instrumentos tan diversos como el cornetín, el violín, el trombón, el bombardino, la guitarra y el piano.
En 1912 compuso su primera canción, la danza «María y Victoria».
Posteriormente, al llegar la Primera Guerra Mundial, tuvo que servir en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, luego de ello radicó en Nueva York y más tarde, un contrato lo llevaría a Cuba, para dirigir la orquesta del Teatro Fausto de La Habana. Luego de cuatro años en la Antilla Mayor, regresó a la Gran Manzana donde organizó el Trío Borinquen.
Es así, que luego de una serie de triunfos, en los 40´s Rafael Hernández viajó a México a cumplir un contrato de tres meses, pero su estadía se extendió por espacio de 16 años, casándose entonces allí. En este país, que siempre definió como su segunda patria, cursó estudios avanzados en el Conservatorio Nacional de Música de México, obteniendo el grado de Maestro de Armonía, Composición, Contrapunto y Fuga.
Su legado musical al mundo abarca prácticamente todos los géneros musicales contando sobre 3 mil composiciones, entre las que se encuentran: «Lamento Borincano», «Silencio», «Ausencia», «Campanitas de Cristal», «Preciosa» y la nana convertida en rumba, «El Cumbanchero». Compuso el corrido mexicano «Qué chula es Puebla» y «Linda Quisqueya» es apreciado por los dominicanos como un segundo himno de Puerto Rico.
La obra artística de tan genial compositor constituye un legado de incalculable valor en la música puertorriqueña e hispanoamericana. Su vida es ejemplo de sensibilidad, constancia y superación.
El Jibarito ha trascendido de tal manera que el Movimiento Antorchista considera importante que el pueblo conozca de su música, porque muchas de sus canciones son un canto de protesta en favor de las masas depauperadas.









