Valentín Contreras Aguilar
La salud es un concepto integral que abarca el bienestar físico, mental y social de las personas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud se define como un estado de completo bienestar y no solo la ausencia de enfermedades o afecciones. Además, la salud implica que un organismo vivo ejecute sus funciones vitales de manera eficiente, permitiéndole desenvolverse adecuadamente en su entorno. Es fundamental comprender la salud desde una perspectiva tanto subjetiva como objetiva, ya que cada individuo puede tener su propia percepción de su estado de salud.
La salud puede reconocerse y analizarse desde dos perspectivas: la salud física y la salud mental, aunque en realidad se trata de dos aspectos relacionados entre sí que inciden en la calidad de vida.
Para mantener la salud física en óptimas condiciones se recomienda realizar ejercicios de forma periódica y tener una dieta equilibrada y saludable, con variedad de nutrientes y proteínas. Así, es importante recalcar que para gozar de una buena salud física se hace necesario que la persona en cuestión cuenta con una serie de hábitos saludables tanto alimenticios como deportivos. Así, respecto al primer aspecto hay que subrayar que las dietas que se realicen deben ser nutritivas y equilibradas.
La Secretaría de Salud invita a emplear el Plato del Bien Comer en la que promueve una alimentación equilibrada, incorporando frutas, verduras, aceites saludables, alimentos de origen animal, leguminosas y cereales.
En México el principal problema de salud es la obesidad, ya que provoca muertes prematuras y es el principal factor de riesgo para desarrollar enfermedades que son las causas de muerte y pérdida de años de vida saludable y productiva, señala la subsecretaria de Prevención y Promoción de la Salud.
La obesidad es un problema que está prácticamente en todos lados, incluso en comunidades rurales, donde ya se observa el ascenso en la prevalencia de esta enfermedad, debido a que existen ambientes parecidos a los urbanos, contaminados con publicidad y fácil acceso a productos ultraprocesados, y con poco consumo de alimentos naturales; recibiendo el nombre “ambientes obesogénicos”.
Un factor que influye en la obesidad, precisa la subsecretaría, son las dietas de mala calidad y la promoción del consumo de ultraprocesados y bebidas azucaradas, impulsado por la industria alimentaria y otras asociadas al sistema agroalimentario, como la de agroquímicos, que es altamente poderosa e impulsa la agricultura industrial con nula conservación del medio ambiente.
En tanto, la dirección del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), informó que en la actualidad la incidencia de la obesidad es el doble en comparación con los años 80 y su aumento pone en riesgo el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas para 2030.
Ante este panorama las recomendaciones prácticas que podemos desarrollar en el día a día:
- Alimentación equilibrada. Incluye más frutas y verduras en cada comida. Reduce el consumo de ultraprocesados, como refrescos, frituras y comida rápida. Bebe suficiente agua (al menos 2 litros al día). No te saltes comidas, especialmente el desayuno.
- Actividad física diaria. Realiza al menos 30 minutos de ejercicio al día (caminar, correr, bailar, saltar la cuerda, etc.). Aprovecha momentos del día para moverte, como subir escaleras en vez de usar el ascensor. Encuentra un deporte o actividad que disfrutes para que no sea una obligación.
- Descanso adecuado. Duerme en promedio 8 horas por noche. Evitar las pantallas.
También el Movimiento Antorchista ha venido desarrollado e impulsando el deporte con la finalidad de que en la niñez, en los adolescentes, jóvenes y adultos mayores practiquen gimnasia como el atletismo, baloncesto, voleibol, futbol, entre otras disciplinas, con la finalidad de tener una salud física y mental y así contrarrestar las diferentes enfermedades, en particular la obesidad. ¡Antorcha es deporte y salud!








