- El proyecto, que combina ejecución en vivo y recursos audiovisuales, contó con el respaldo del PECDA de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y del Gobierno del estado de Chiapas
- Es una iniciativa de Anahí Gutiérrez Domínguez
Realizar arreglos sinfónicos a melodías de películas famosas para ser reinterpretadas en marimba y así presentar el instrumento a nuevas generaciones es el eje de “Cinemarimba, una tradición de película: concierto didáctico”, iniciativa que desarrolló la marimbista chiapaneca Anahí Gutiérrez Domínguez.
Con el apoyo del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, en alianza con el Gobierno de Chiapas, entre agosto y diciembre de 2025, “Cinemarimba, una tradición de película: concierto didáctico” se presentó en municipios como Chiapa de Corzo, Cintalapa, San Cristóbal de Las Casas y Tuxtla Gutiérrez.
En entrevista, Gutiérrez Dominguez comenta que, al percibir que niños y niñas de la región mostraban cada vez menos interés en conocer, tocar y escuchar marimba, decidió desarrollar un proyecto que captara su atención y despertara su curiosidad, para ello, investigó sobre el contenido cinematográfico favorito de infancias y juventudes.
Luego, vino el trabajo técnico musical, en el cual adaptó la música más reconocible de múltiples filmes para ser interpretada con marimba para interpretarse en solitario o cuarteto. “Fue un trabajo pesado, sobre todo adaptar las voces al formato, decidir qué partes eran más importantes entre las melodías y armonías de cada canción”, señala Anahí Gutiérrez.
Ya con los arreglos, comenzaron los conciertos didácticos; para motivar la participación, se invitó a adivinar de qué película se trataba solo escuchando la pieza musical, antes de ver la proyección de ciertas escenas en pantalla: “Queríamos que la música se sintiera como una experiencia divertida, no como algo impuesto”, comenta la ejecutante.
Al ser un proyecto dirigido a infancias de entre 6 y 12 años, las presentaciones se realizaron en escuelas primarias, plazas públicas, casas de cultura y museos, entre ellos, el Museo de la Marimba Zeferino Nandayapa.
La compositora recuerda que al final de cada sesión, niñas y niños se le acercaban comentaban: “Yo también quiero tocar así” o “Quiero ser músico”, “es enriquecedor porque aportas un poquito a la ilusión de los niños de hacer algo con la música”, agrega.
En Chiapas, la marimba mantiene su presencia en festividades tradicionales como carnavales, bodas, bautizos, cumpleaños y festivales culturales, y con propuestas como “Cinemarimba” se revive el interés en ella, al mostrar a las nuevas generaciones su importancia y versatilidad.









