LUZ MARIA DE LOS SANTOS HILERIO.-
Las enfermedades que se transmiten de animales a seres humanos continúan siendo una amenaza para la salud pública. En el marco del Día Mundial de la Zoonosis, que se conmemora cada 6 de julio, especialistas hicieron un llamado a reforzar las acciones preventivas, al recordar que el 75 por ciento de las enfermedades infecciosas emergentes tienen un origen animal.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), tres de cada cuatro nuevas enfermedades infecciosas detectadas en el mundo surgen a partir de la interacción entre personas, animales y el medio ambiente, situación que ha impulsado la implementación del enfoque One Health (Una Sola Salud), el cual promueve el trabajo conjunto entre los sectores de salud humana, animal y ambiental.
En México, el panorama mantiene en alerta a las autoridades sanitarias. Según el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud correspondiente a la Semana Epidemiológica 22 de 2026, el país acumula 904 casos de enfermedades zoonóticas sujetas a vigilancia epidemiológica.
Las zoonosis pueden transmitirse mediante el contacto directo con animales, el consumo de alimentos contaminados o a través de vectores como mosquitos, pulgas y garrapatas. Entre las enfermedades más conocidas de este tipo se encuentran la rabia, el ébola, la influenza aviar, el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), el COVID-19, el hantavirus y otros padecimientos que en los últimos años han puesto a prueba los sistemas de salud en distintos países.
Ante este escenario, especialistas señalaron que la prevención sigue siendo la mejor estrategia para disminuir riesgos. En el caso de los animales de compañía, recomendaron mantener al día los esquemas de vacunación, realizar desparasitaciones de forma periódica, acudir a revisiones con el médico veterinario y controlar la presencia de pulgas, garrapatas y otros parásitos que pueden transmitir enfermedades.
Para el sector pecuario, destacaron la importancia de aplicar medidas de bioseguridad, fortalecer la vigilancia epidemiológica, mantener programas de vacunación y realizar monitoreos sanitarios permanentes, acciones que además contribuyen a garantizar la producción de alimentos seguros.
El director general de MSD Salud Animal en México, Leonardo Burcius, afirmó que la prevención representa la herramienta más eficaz para reducir el riesgo de nuevas enfermedades infecciosas.
Explicó que cada vacuna aplicada a los animales y cada programa de vigilancia sanitaria fortalecen una red de protección que beneficia tanto a la salud humana como a la producción alimentaria, al disminuir la posibilidad de que enfermedades de origen animal se propaguen entre la población.
Finalmente, especialistas coincidieron en que invertir en investigación científica, innovación y sistemas de vigilancia epidemiológica permitirá mejorar la capacidad de respuesta ante futuras emergencias sanitarias, al tiempo que reiteraron que proteger la salud animal es una de las principales estrategias para salvaguardar la salud de las personas.









