Tecomatlán, Puebla. Como parte de su formación integral, más de 70 estudiantes de las escuelas antorchistas de Tecomatlán y de comunidades cercanas como San Miguel, Olomatlán y La Unión participaron en el Concurso Municipal de Poesía, una jornada de declamación en la que el arte y la palabra se convirtieron en herramientas para expresar ideas, sentimientos y reflexiones sobre la realidad que rodea a la juventud.
La poesía no fue solamente una expresión de emociones: fue también una forma de conocer, interpretar y comunicar una visión del mundo, desarrollando en los jóvenes sensibilidad, pensamiento crítico y capacidad para expresar sus ideas a través de la palabra. Los participantes declamaron textos que hablaron del amor, la patria, la justicia social y la vida del pueblo trabajador, demostrando que la educación también se construye a través del arte y la cultura, y que la palabra, cuando se usa con conciencia, se convierte en un arma de liberación.
Los ganadores de esta jornada municipal representarán a Tecomatlán en la jornada estatal que se realizará en la ciudad de Puebla, donde competirán con estudiantes de todo el estado. Este logro no es menor: demuestra que el trabajo cultural que se realiza en Antorcha rinde frutos y que los jóvenes de la mixteca poblana están preparados para poner en alto el nombre de su municipio y de su organización en cualquier escenario.
Gracias al trabajo organizado del Movimiento Antorchista y de las escuelas que forman parte de su proyecto educativo. El gobierno federal recorta el presupuesto a la cultura y abandona a las escuelas, en Tecomatlán el pueblo organizado construye auditorios, impulsa concursos de poesía, danza, música y oratoria, y demuestra que la cultura no es un privilegio de las élites, sino un derecho del pueblo trabajador que se conquista con lucha y organización.
La comunidad educativa felicitó a todos los estudiantes por su participación y reconoció el esfuerzo y talento de los jóvenes que ponen en alto el nombre de Tecomatlán. Asimismo, agradeció a los maestros, comités y familias que hicieron posible esta jornada, pues sin su apoyo y compromiso no sería posible realizar eventos de esta magnitud que forman a las nuevas generaciones con sensibilidad y conciencia.
Los jóvenes de Tecomatlán demostraron que la palabra es una herramienta de transformación y que el arte, cuando se pone al servicio del pueblo, se convierte en un instrumento de conciencia y liberación. Con ello reafirmaron que en Tecomatlán la educación no solo forma técnicos o profesionistas, sino hombres y mujeres íntegros, capaces de pensar, sentir y luchar por un mundo mejor.










