Por el Dr. Guadalupe Antonio García González / Docente de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Anáhuac Puebla
?»La aterosclerosis juvenil no es una excepción: es un diagnóstico que llega tarde a una enfermedad que empezó temprano.»
La aterosclerosis es un término genérico que se refiere al engrosamiento y el endurecimiento de las arterias, independiente del tamaño de la arteria y su localización. Su lesión básica es la placa de ateroma compuesta fundamentalmente de lípidos, tejido fibroso y células inflamatorias. Es una enfermedad sistémica y progresiva, que afecta a arterias de diferentes localizaciones simultáneamente, pero con diferente grado de progresión. Tiende a afectar con mayor frecuencia a las arterias que irrigan el corazón (ocasionando isquemia, infartos de miocardio, insuficiencia cardiaca, muerte súbita), el cerebro (carótidas, vertebrales y verebrales, que son causa de eventos vasculares cerebrales (como infarto cerebral, demencia multiinfarto) y las extremidades inferiores (principalmente arterias iliacas y femorales, causantes de amputación de extremidades). En cuanto a la forma de presentación puede ser crónica, por obstrucción de la luz arterial o aguda por la súbita rotura de placa y la formación de un trombo, como ocurre en los infartos agudos del miocardio o infartos cerebrales.
Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo, que incluyen enfermedades del corazón y accidentes cerebrovasculares. Dichas enfermedades cardiovasculares están ligadas a factores de riesgo cardiovascular, entre ellas sobrepeso y obesidad (epidemia de salud pública en México, afectando a 7 de cada 10 adultos), hipertensión arterial sistémica (cerca de 30% de la población adulta), diabetes mellitus (18.3% en la población mayor de 20 años), dislipidemias (prevalencia en México es de 36.7%), tabaquismo, dieta aterogénica, entre muchas otras.
Cuando pensamos en aterosclerosis, generalmente pensamos en pacientes de edad avanzada, sin embargo, la aterosclerosis de manera inicial no da manifestaciones clínicas evidentes y puede ocurrir en pacientes jóvenes; hay una entidad llamada aterosclerosis subclínica, que se refiere a la acumulación silenciosa de placas de ateroma en las arterias sin causar síntomas todavía y que comienza frecuentemente en la juventud, afectando a 1 de cada 13 jóvenes entre los 18 y 29 años de edad. Nuevos estudios como el estudio REACT y las investigaciones del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) muestran que esta alteración silenciosa afecta a más del 50% de las personas a los 40 años, demostrando que la prevención debe adelantarse.
Fases de la aterosclerosis en jóvenes
Fase silenciosa: Las arterias acumulan pequeñas placas de ateroma sin que la persona sienta dolor o malestar.
Vulnerabilidad temprana: Los jóvenes son muy sensibles al daño acumulativo del colesterol LDL («malo») y la presión arterial alta (entre otros factores de riesgo).
Inicio periférico: En las etapas iniciales de la juventud, la placa suele aparecer primero en arterias periféricas como la carótida (cuello) o la femoral (piernas) antes de comprometer las del corazón.
Como factores de riesgo clave se encuentran
Niveles elevados o limítrofes de colesterol LDL.
Presión arterial elevada o hipertensión arterial no detectada.
Tabaquismo y vapeo.
Resistencia a la insulina, mala alimentación (alimentación aterogénica incluido el consumo, cada vez mayor, de alimentos ultra procesados), inactividad física y obesidad.
Antecedentes familiares de problemas cardíacos prematuros.
¿Cómo se detecta la aterosclerosis subclínica?
Diversos estudios de imagen no invasivas, permiten detectar la aterosclerosis subclínica, tales como ultrasonido Doppler de carótidas y femorales, score de calcio coronario, índice tobillo-brazo, resonancia magnética vascular o cardiaca, por lo que la evaluación de imagen preventiva gana fuerza en la medicina moderna.
¿Por qué es importante detectar la aterosclerosis subclínica en jóvenes?
Dado que la aterosclerosis, invariablemente está generada por factores de riesgo muy prevalentes desde edades tempranas, es importante detectar la aterosclerosis subclínica en pacientes jóvenes con la finalidad de un oportuno control de factores de riesgo y con ello evitar o al menos detener la progresión de la aterosclerosis, con lo que se puede mejorar significativamente la morbilidad y mortalidad de la población adulta.
¿Qué puedo hacer hoy para mejorar?
Es aconsejable realizar cambios en estilo de vida, tales como mejorar alimentación (dieta DASH), ejercicio al menos 150 minutos a la semana (por ejemplo 75 minutos de ejercicio de resistencia y 75 minutos de ejercicio de fuerza), abandono de tabaquismo, mejorar el control de enfermedades preexistentes.
En conclusión, la aterosclerosis es una enfermedad sistémica, lentamente progresiva, altamente prevalente, que afecta diferentes territorios arteriales y tiene distintas formas de presentación, pero tiene una misma patogenia, unos mismos factores de riesgo, una misma aproximación diagnóstica y un mismo tratamiento, por lo que sería prioritario temprano y adecuado control de factores de riesgo, siendo prioritarios cambios en estilo de vida y casos particulares el inicio de tratamiento farmacológico en etapas tempranas de la vida.
Acerca del Dr. Guadalupe Antonio García González
Cardiólogo posgraduado del Centro México Nacional Siglo XXI, certificado y recertificado por el Consejo Mexicano de Cardiología, miembro de la Asociación Nacional de Cardiólogos de México, profesor titular de Cardiovascular en la Escuela de Medicina de la Universidad Anáhuac Puebla, profesor adjunto de posgrado de la especialidad de Cardiología del Hospital de Especialidades IMSS Puebla.









