HIPÓLITO CONTRERAS/
La sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre la aprobación de los matrimonios del mismo sexo, la iglesia sostiene que el matrimonio sólo puede celebrarse entre un hombre un una mujer, el matrimonio siempre ha sido entre personas de diferente sexo, hombre y mujer, no corresponde a la SCJN crear nuevas formas de matrimonio porque ya no sería matrimonio sino otro tipo de unión, afirmó el arzobispo auxiliar Felipe Pozos Lorencini.
Si bien nadie debe de ser objeto de discriminación como lo consigan el artículo primero constitucional, señaló, esto no significa que debe modificarse la esencia de matrimonio, ni que se olvide el espíritu del constituyente que en el artículo cuarto reconoce la igualdad entre el hombre y la mujer y establece el desarrollo y organización de la familia.
Indico que la sentencia de la SCJN además de romper con la sólida tradición jurídica y el bien social, los principios del federalismo y la razón de los diversos códigos civiles que pretenden responder a la realidad concreta de cada entidad federativa, lo que debe reflejarse en las acciones de los jueces.
Todos los seres humanos por el hecho de serlo, dijo, tenemos dignidad y derechos y dado que toda persona es idéntica asimismo y diferente a las demás, con esta convicción
El matrimonio, agregó, forma parte de una tradición jurídica milenaria, recogida y profundizada a lo largo de la historia por legisladores y juzgadores de diversas corrientes de pensamiento e ideologías, la cual se ve reflejada desde el Código Civil e 1870 emanada del Presidente Benito Juárez, del Código Civil federal de 1928 promovido por el presidente Plutarco Elías Calles, y en la mayoría de los actuales códigos civiles y familiares de los estados.
Los obispos respetuosos de las instituciones y de las diversas formas de pensar, ejerciendo nuestro derecho a la libertad de expresión, reiteramos nuestra convicción basada en rezones científicas, sociales y religiosas que la familia en la sociedad se funda en el matrimonio de un hombre con una mujer, que por su capacidad procreativa garantizan la supervivencia de la sociedad, afirmó.











